La agencia de calificación financiera Fitch, rebajó la nota de Chipre de "BBB-" a "BB+", categoría de bono basura, debido a los temores crecientes sobre la situación de su sistema bancario.

Fitch se suma así a Standard and Poor's, que ya lo había hecho en enero y a Moody's que le rebajó la nota a la isla mediterránea el 13 de junio. La perspectiva de la nota es negativa.

"La rebaja de la nota soberana de Chipre refleja un aumento material de necesidades en capital que necesitarán los bancos chipriotas con respecto a la estimación anterior" de enero, justifica Fitch en un comunicado.

Según la agencia, los tres principales bancos del país, que forma parte de la zona euro y asume la presidencia semestral de la Unión Europea el 1 de julio, están muy expuestos a la crisis de la deuda griega. Se trata del Bank of Cyprus, Cyprus Popular Bank (CPB) y Hellenic Bank.

Además de los 1,800 millones de euros necesarios para la recapitalización del CPB, Fitch estima que las necesidades totales de los bancos chipriotas podrían elevarse a 4,000 millones de euros, un 23% del producto interno bruto (PIB) del país.

Aunque se desconoce todavía el dinero que necesitarán los bancos chipriotas, la agencia subraya que éste podría proceder de fondos públicos lo que podría llevar el ratio deuda/PIB por encima del 100 por ciento.

Fitch considera también que no parece posible que el país logre cumplir los objetivos de déficit este año del 3% y se sitúe en torno al 3.9 por ciento.

Según una fuente diplomática europea, Chipre formalizará este mismo lunes una solicitud de ayuda a la Unión Eurozona para recapitalizar el sistema bancario.

La semana pasada, un diplomático europeo aseguró que Chipre iba a pedir a Rusia, "probablemente" esta semana, entre 3,000 y 5,000 millones de euros prestados, y otro tanto a la zona euro.

RDS