La omisión por el pago de impuestos, regulaciones y restricciones no arancelarias de más de 10 millones de cigarros ilegales generó una pérdida para el fisco superior a 25.5 millones de pesos, informó Margarita Ríos-Farjat, jefa del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Al encabezar el evento de destrucción de estos productos, la titular de la autoridad fiscal indicó que el valor comercial aproximado de los cigarros de distintas marcas comerciales es de más de 1.5 millones de pesos.

Acompañada de diferentes autoridades sanitarias y representantes de la industria tabacalera, Ríos-Farjat señaló que los cigarros provienen de países como China, India, Indonesia y Panamá.

“Ninguna de las cajetillas confiscadas cuenta con los códigos necesarios para estar dentro del mercado legal”.

Recordó que tanto los consumidores como los vendedores pueden usar la aplicación Verificador SAT, disponible gratuitamente para cualquier dispositivo móvil, para revisar la legalidad de las cajetillas de cigarro antes de su venta y consumo.

“Mediante este verificador promovemos la fiscalización social permitiendo que absolutamente todas las personas puedan corroborar de manera directa la legalidad de las cajetillas antes de comprarlas”.

La titular del SAT indicó que los cigarros ilegales, al no pasar por los controles de calidad, pueden contener mayor número de sustancias tóxicas para el organismo a comparación de las marcas formales.

Explicó que de acuerdo con estudios realizados por la industria tabacalera hechos a diferentes marcas de cigarros piratas, encontraron en su contenido materiales como basura, madera, paja e incluso heces fecales de animales y humanos, los cuales no los hacen aptos para su consumo.

Enfatizó que gracias al apoyo de las cámaras empresariales y de diversas dependencias gubernamentales, el fisco realiza acciones y operativos de incautación para erradicar este tipo de productos provenientes de prácticas ilegales y con ello propiciar condiciones de mayor competitividad.

Gastón Zambrano Margain, presidente nacional de la industria tabacalera, aseguró que los cigarros ilegales representan una competencia desleal para este sector.

Agregó que de acuerdo con cifras de la Confederación de Cámaras Industriales, se estima que 17% de los cigarros que se comercializan en nuestro país es ilegal y dicha cifra representa una evasión fiscal de 6,000 millones de pesos.

El representante de la industria tabacalera destacó que con la incautación de los cigarros ilegales se procede a cumplir las cuatro d: detección, decomiso, dictaminación y destrucción.

En tanto, Juan Arturo Sabines Torres, director de la Oficina Nacional para el Control del Tabaco, aseguró que este producto, además de no cumplir con las disposiciones oficiales, contiene químicos que producen mayor riesgo para los consumidores.

Actualmente, la alerta sanitaria emitida por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios enlista más de 260 marcas ilegales en el país.

Como parte de su proceso de destrucción, los cigarros incautados son colocados en contenedores especiales con una capacidad de 12,000 cigarros en cada uno. Posteriormente son enviados a una trituradora, instalada en un camión especial, la cual puede moler 24,000 tabacos en un tiempo aproximado de casi cuatro minutos.

Una vez  machacados, los residuos se enterrarán en un relleno sanitario.