Las finanzas públicas de México se encuentran en un mayor riesgo este año ante menores recursos en los fondos de emergencia, los nuevos confinamientos, que dificultan la reactivación de la economía, así como un monto menor al esperado por el gobierno del remanente del Banco de México (Banxico), indicó México Evalúa.

Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa, explicó en videoconferencia que con el Semáforo Rojo en varias entidades, el país se encuentra nuevamente en una situación crítica con el confinamiento y el cierre de negocios, en donde las empresas ven golpeados sus ingresos una vez más.

Además, el uso casi por completo del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP) el año pasado pone en aprietos a las finanzas públicas, ya que este año este fondo empezará con 9,498 millones de pesos.

Nunca habíamos tenido un FEIP tan flaco, ante un reto tan grande como el que estamos viviendo”, indicó la especialista.

En el 2020, se utilizaron 204,000 millones de pesos del FEIP para compensar la caída en los ingresos presupuestarios, los cuales sumaron poco más de 5.3 billones de pesos, una caída de 4.1% respecto al año previo.

En el caso del remanente de Banxico, Mariana Campos comentó que el año pasado hubo un “exceso de confianza” debido a la depreciación del peso frente al dólar, en donde incluso se llegó a hablar de un remanente histórico de hasta 500,000 millones de pesos; sin embargo, ante el avance del peso frente a la moneda extranjera, las expectativas para estos recursos se han desinflado.

Incluso, en diciembre pasado la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) aceptó en llamada con inversionistas que este remanente podría ser muy bajo o, incluso, no llegar a recibir recursos por ello.

Análisis de la estructura tributaria

Los riesgos para las finanzas públicas se dan en el marco de las elecciones federales en el país, por lo que Mariana Campos espera que después de este proceso electoral se empiece la plática para analizar el financiamiento del presupuesto público.

“Es una discusión que se está dando en el mundo. Los países se sienten muy endeudados después del año pasado y México no es el único país con problemas así que tenemos que abrir un espacio para esta discusión fiscal (…) Se verá muy difícil una discusión previa a la elección, tenemos que trabajar mucho en México para lidiar con el populismo fiscal que ha afectado a todos los gobiernos, en donde estas discusiones fiscales tienen costos políticos muy grandes”.

En este sentido, apuntó que se debe analizar la composición tributaria que tiene México para financiar el gasto.

Agregó que ante la crisis, los ingresos tributarios se comportaron de manera distinta entre sí. Por ejemplo, el IVA logró tener un crecimiento de 2.3% anual en el 2020, mientras que el ISR se quedó estancado, con un aumento de apenas 0.9 por ciento.

“El IVA es un impuesto muy resiliente, es por eso que, en crisis anteriores, los gobiernos han decidido elevar la tasa. Suena muy antipopular y lo es, pero es una manera de financiarse y es quizás una mejor alternativa que el ISR, porque éste puede afectar más la actividad económica. El día de hoy es difícil para las empresas pagar ISR con la crisis”, aseveró.

ana.martinez@eleconomista.mx