El aumento de la deuda pública mexicana documentado entre el año 2008 y el 2009, de unos 5 puntos del PIB, es resultado del reconocimiento explícito de las obligaciones de Pemex y, por ende, no es un signo de preocupación para el mercado, afirmó Gabriel Casillas, economista para el país en JP Morgan.

Lo que pasó es que el gobierno de México no reconocía la deuda de Pemex como del país y algo de lo importante que hizo esta administración es precisamente reconocer esta deuda como parte de las obligaciones del gobierno y ponerlo en las estadísticas aunque sea impopular , explicó.

Según los datos registrados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), tal como lo advirtió El Economista, la deuda pública de México pasó de 38.2% del Producto Internao Bruto a 43.3 puntos en sólo un año. Esta consignación coincidió con el año en que estalló la crisis mundial.

Pero según el experto de JP Morgan, aunque la cifra no sea muy bonita , transparenta las cuentas públicas de México y podría ser uno de los dos cadáveres en el clóset que ya sacó el gobierno.

Esta metáfora, la hace en referencia al comentario que recientemente hizo el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, en una rueda de prensa, en la que afirmó que México no tenía cadáveres en el clóset .

Condiciones sanas

En México están programando regresar a un presupuesto balanceado para el año 2012, realmente por esa parte no preocupa porque buena parte de esta deuda se ha ido cambiando de externa a interna y por el lado de la externa tienen un amplio nivel de reservas internacionales. Mientras la interna ha sido extendida a bonos de más largo plazo , detalló el economista de JP Morgan.

A diferencia de países como Grecia, que tienen vencimientos para el corto plazo, la duración de las obligaciones México rondan en los ocho años, que son términos muy bien programados , puntualizó.

Casillas reconoce que el caso de México fue muy criticado porque en un momento de crisis se implementó una política fiscal restrictiva.

Independientemente de si fue buena o profunda la reforma tributaria -subir el IVA y aumentar el ISR-, aquí el punto es que lo que se veía mal el año pasado, hoy se ve bien. Haber hecho este ajuste contra el consenso se ve como algo excelente. México ahora se ve ya como una estrella , afirmó.

El otro cadáver

El supervisor financiero obligó a las empresas públicas a detallar sus posiciones en derivados cambiarios, que fueron identificados como el cisne negro para México en medio de la crisis financiera mundial del 2008. Así que éste es el otro esqueleto del clóset , sigue la metáfora de Casillas.

Las empresas no eran muy claras en su forma de reportar a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), al frente de Guillermo Babatz, sus posiciones en derivados.

Aquí hay dos aspectos importantes, primero, que hoy la Comisión les exige que reporten de manera explícita y, segundo, que además la deuda externa de estas compañías estaba concentrada en empresas que cotizaban en la Bolsa, donde se les puede pedir la información. Entonces era el otro esqueleto y hoy ya no existe , aclaró Casillas.

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