¿El banco central de Estados Unidos bajará el miércoles por tercera vez consecutiva las tasas de interés para sostener a una economía debilitada por la guerra comercial? Casi todos los actores económicos lo piensan, pero algunos economistas dudan de la necesidad de este ajuste y el Comité de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés) está fuertemente dividido. La reunión monetaria  de esta semana debería conducir a una nueva baja de un cuarto de punto (0.25 puntos base) en  la tasa objetivo que la llevaría a un nivel de 1.5 por ciento.

“No hicieron nada para desalentar a los mercados”, que apuestan desde hace semanas por un nuevo repliegue de las tasas, señaló Joseph Gagnon, del Peterson Institute for International Economics.

Este execonomista de la Fed también destacó que los precedentes “ajustes de mitad de ciclo”, como los definió el presidente de la Fed, Jerome Powell, que remontan a 1995 o 1998, eran de 75 puntos de base.

Si la Fed reduce nuevamente sus tasas el miércoles, habrá efectivamente bajado el costo del crédito en 75 puntos base desde julio.

Powell convocó a una rueda de prensa para las 6:30, de la tarde del miércoles, tiempo del este de Estados Unidos, luego de la publicación del tradicional comunicado del organismo.

El presidente Donald Trump volvió a atacar al banco central en la noche del jueves, para presionar por una nueva baja. El mandatario republicano aspira a una tasa cero, como en la zona euro.

“Miren a nuestros competidores en el mundo. Alemania y otros países remuneran los préstamos de dinero”, tuiteó el presidente. La Fed “incumple sus deberes si no baja las tasas” y si no “estimula la economía”.

Hacía dos semanas que Trump no emitía tuits sobre la Fed, a la cual trató en el pasado de “patética” e “incompetente”.

Tras 3.1% anual de crecimiento en el primer trimestre y 2% en el segundo, la economía nacional podría expanderse por debajo de 1.5% en el tercer trimestre, sobre todo por el enlentecimiento mundial y las tensiones comerciales, que afectan en especial al sector manufacturero.

No obstante, en el conjunto del 2019 la economía estadounidense debería expandirse por undécimo año consecutivo y alcanzar un nivel de crecimiento de 2.2 por ciento.

El gobierno de Trump publicará, justamente el miércoles su primera estimación sobre el PIB.

División

Desde su última cita de septiembre, los directivos de la Fed se mantienen prudentes en su discurso.

Richard Clarida, el número dos del banco central, destacó los “riesgos evidentes” ligados al comercio y a la situación internacional, pero al mismo tiempo observó que la política económica no puede ser rígida y que no se debería esperar un ciclo prolongado de baja de las tasas.

Para los expertos de Oxford Economics, “aunque algunos responsables de la Fed hayan dado a entender que habría llegado el momento de considerar una pausa de reducción de las tasas (...), los dirigentes del FOMC se mantienen en favor de la flexibilización”.

En su informe sobre la reunión anterior, varios miembros del FOMC destacaron la necesidad de moderar las expectativas de los mercados, que prefieren la reducción de las tasas porque alientan la búsqueda de mayor rendimiento de las acciones.

Algunos pidieron que la Fed “aporte más claridad sobre cuándo terminará esta recalibración de la política monetaria en respuesta a las incertidumbres comerciales”.