Washington.- La Reserva Federal (Fed) recortó hoy sus proyecciones de crecimiento para la economía estadounidenses, al anticipar ahora una expansión de entre 2.7 y 2.9% del Producto Interno Bruto (PIB) para este año.

La Fed, que había calculado un crecimiento de entre 3.1 y 3.3%, decidió ajustar su pronóstico luego de la última evaluación sobre el comportamiento de la economía estadounidense, según un comunicado divulgado tras una reunión de dos días en Washington.

El Comité de Mercado Abierto de la Fed anunció además su decisión de dejar intacta la tasa de fondos federales en su nivel de banda variable de 0.0 a 0.25%, como esperaba la mayoría de los analistas.

En su comunicado, el Comité explicó que la información más reciente indica que 'el crecimiento económico continúa a un paso ligeramente más moderado' del que se había anticipado.

Por su parte, el presidente del banco central estadunidense, Ben Bernanke, calificó la marcha de la recuperación como 'frustrante', si bien anticipó que la tasa de desocupación, actualmente de 9.2%, "continuará descendiendo".

La Fed señaló que la lenta marcha de la recuperación es reflejo de factores "temporales", incluyendo el efecto de los altos precios de alimentos y energéticos en el consumo interno, así como desajustes en la cadena de abasto por el terremoto de marzo pasado en Japón.

Aunque el gasto familiar y las inversiones en el sector de negocios han continuado creciendo, el gasto en el sector residencial continúa siendo débil y el sector de la vivienda se mantiene deprimido, añadió la entidad.

Asimismo, la inflación ha ido en ascenso, reflejando el aumento de precios en algunos productos básicos, si bien el Comité aseguró que 'las expectativas inflacionarias de largo plazo se han mantenido estables'.

La Fed consideró que si bien la tasa de desocupación se mantiene elevada, la expectativa es que la marcha de la recuperación se acelerará en los próximos trimestres y el desempleo reiniciará un descenso gradual.

El Comité reveló además que este mes completará la compra de 600 mil millones de dólares en bonos del Tesoro a largo plazo y mantendrá su política de reinvertir los pagos de capital de sus tenencias de activos.