La Reserva Federal no cumple con su objetivo de 2% en la inflación pese a que el mercado laboral estadounidense ha tenido un desempeño “extraordinario”, lo que mina la credibilidad del banco central y su capacidad de hacer efectiva la política monetaria, dijo una autoridad del organismo.

“Hemos rozado 2% algunas veces, incluyendo brevemente el año pasado”, afirmó la presidenta de la Fed de San Francisco, Mary Daly, en comentarios preparados para un evento en la ciudad. “Pero no ha sido sostenible”.

La baja inflación hace más probable la posibilidad de un descenso brusco en los precios, aseguró Daly. La deflación drena el crecimiento al alentar a los consumidores y las empresas a postergar el gasto y la inversión.

La baja inflación también hace más difícil para la Fed reducir las tasas de interés para evitar las recesiones.

Pero lo más importante, le quita credibilidad al banco central, afirmó Daly. Y ahora hay señales de que las expectativas de inflación están disminuyendo.

“Debemos estar vigilantes en este frente y trabajar para alcanzar 2% de inflación sobre una base sostenible”, dijo. “La credibilidad continua de los consumidores y empresas con la Reserva Federal depende de ello”.

Los comentarios de Daly sobre la amenaza de una inflación muy baja explican de algún modo la decisión de la Fed el miércoles pasado de no sólo mantener estables las tasas de interés en el rango de entre 2.25 y 2.50%, sino también abandonar las proyecciones para un alza de las tasas este año.

Alza de tasas, posible movimiento

Por otra parte, el presidente de la Reserva Federal de Boston, Eric Rosengren, cree que un alza de tasas es el movimiento próximo más probable del banco central de Estados Unidos, según una entrevista con Bloomberg.

Rosengren afirmó que era “más optimista” sobre las perspectivas económicas que sus colegas en el Comité Federal de Mercado Abierto, que fija la política monetaria.

Si tiene razón en su pronóstico económico, refirió Rosengren a Bloomberg, “es posible que el próximo movimiento sea al alza”, pero si las condiciones se deterioran, también es posible que el próximo movimiento sea un recorte de tasas, destacó.