El Fondo Monetario Internacional (FMI) está preocupado por los aranceles que planea imponer Estados Unidos a México.

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, expuso que este anuncio se suma al clima de tensión comercial que ya habían generado también Estados Unidos y China con sus tarifas arancelarias. Esta escalada en la tensión podría reducir aún más la inversión, la productividad y el crecimiento en los países afectados y a nivel mundial , refirió.

En la actualización del blog institucional del FMI, la directiva hizo un llamado a “reducir de manera inmediata la tensión comercial, para evitar el daño que se van a autoinfligir las economías que la están alimentando”.

Consideró que es importante “retirar las barreras comerciales recientemente aplicadas y evitar que se levanten nuevas bajo cualquier forma”.

En el comentario, emitido a tres días de que inicien las reuniones ministeriales del Grupo de los 20, donde participarán los responsables de las finanzas y el comercio global, sostuvo que el proteccionismo tiene la fuerza potencial y creciente para dañar el crecimiento de la economía y al mercado laboral de los países directamente involucrados.

Agregó que esta escalada de tensión provocará el encarecimiento de bienes de consumo, lo que afectará de manera desproporcionada a la población de menores recursos.

En la actualización del blog, titulada “Cómo ayudar a no entorpecer el crecimiento mundial”, la directiva mencionó claramente que “el riesgo es que se reduzca más la inversión, se presione la trayectoria de la productividad y que tanto consumidores como inversionistas reduzcan su confianza, propiciando un menor gasto.

En su comentario, precisó que la economía global se encuentra ante una coyuntura delicada que requiere que los bancos centrales mantengan los estímulos y los gobiernos resuelvan rápido las disputas comerciales.

Lagarde indicó que los bancos centrales deben mantener los estímulos hasta que la inflación se confirme, y  deberían de estar listos para hacer más en caso de que el crecimiento se desacelere.

G20, al rescate

La funcionaria considera que los responsables de las políticas económicas del G20 pueden ayudar a reducir esta tensión comercial.

Comentó que se puede construir un consenso entre países para fortalecer las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), especialmente en servicios, derechos de propiedad as+i como intelectuales.

Al mismo tiempo, se tendría que impulsar una reforma global de impuestos corporativos que fortalezca la red de seguridad de recursos para las arcas mundiales, lo que dará flexibilidad para enfrentar el impacto del cambio climático.

Y enfatizó que es determinante mejorar la situación en el manejo de deuda, pública y privada, lo que daría mayor margen de maniobra a los países.

Advertencia constante

La directora gerente del FMI ha mantenido la advertencia sobre la escalada de la tensión comercial y su impacto en el crecimiento mundial.

Desde octubre del año pasado, en sus Reuniones Anuales,  realizadas en Bali, habló de la relevancia de trabajar juntos con los países miembros para abrir una ruta que libere las tensiones comerciales.

“Necesitamos unirnos para arreglar el sistema global de comercio, en vez de destruirlo”, aseveró entonces.

En abril, retomó el tema, y, basándose en un análisis del organismo, dijo que las crecientes embestidas arancelarias amenazaban con restar hasta 0.3 puntos del PIB al crecimiento mundial.