Por segunda ocasión en menos de un mes, el Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó su expectativa de crecimiento para México para el año entrante, y ahora estima que el Producto Interno Bruto (PIB) registrará una expansión de 2.3% en el 2019.

Esta previsión incorpora un recorte de 2 décimas de punto sobre el pronóstico revisado en octubre, cuando estimaban que el PIB conseguiría una expansión de 2.5% durante el que será el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

“Los mayores riesgos internos se relacionan con la incertidumbre sobre la priorización de los planes fiscales de la administración entrante, a la luz del espacio fiscal restringido, la reducción de la producción de petróleo; así como en la continuidad de la ejecución de reformas, particularmente la del sector energético, y la corrupción percibida ante el empeoramiento del respeto al Estado de Derecho que persiste”, consignaron.

Al interior de las Conclusiones a la Revisión Anual para México, conforme el artículo IV de los estatutos del FMI, argumentaron también que el recorte de expectativas en “la inversión privada continúa restringido por la incertidumbre”, y refirieron la restricción de la postura monetaria que, dicen, ha debido endurecerse para tratar de contrarrestar la aceleración de la inflación anual.

En menos de un mes, el FMI ha recortado en dos ocasiones su pronóstico de crecimiento para el 2019, que todavía en julio estaba en 2.7 por ciento. Advirtieron que este pronóstico se hizo bajo el supuesto de que se mantengan en ejecución las reformas estructurales aprobadas.

El ajuste a la baja en las expectativas de crecimiento también alcanzó a los de este año. Según los expertos del organismo, el PIB del país conseguirá un incremento de 2.1% en el 2018, que es ligeramente inferior a 2.2% pronosticado por ellos mismos también el mes pasado.

Continuar reformas, recomiendan

En esta revisión anual, a la que tienen derecho los 198 países miembros para que los expertos del FMI revisen la salud de la economía, recomendaron continuar con la reforma energética que facilita la participación privada en los sectores de petróleo y gas.

En la medida que se sostenga su ejecución, “se atraerán las inversiones necesarias para impulsar la producción y el crecimiento de la economía”.

Como cada año en esta revisión exhaustiva para México, realizaron un pronóstico de largo plazo para el desempeño de la economía y subrayaron que, tomando en cuenta el impacto de las reformas aprobadas este sexenio, el PIB conseguiría una expansión de 2.9% hasta el 2021, tasa que se sostendrá en ese nivel dos años más.

Para los primeros dos años de gobierno de la administración AMLO, y asumiendo que se mantenga las reformas estructurales, la economía conseguirá una expansión de 2.3% el 2019 y 2.6% en el 2020.

Del espacio fiscal corto a la violencia, herencia para AMLO

“Ante el nuevo escenario político tras las elecciones de julio”, los expertos del FMI advierten que “el próximo gobierno heredará una economía estable apuntalada por sólidos marcos de políticas económicas”.

Aun cuando reconocen que la próxima administración se ha comprometido a atajar retos que enumera el Fondo, como reducción de pobreza y desigualdad, así como corrupción, advierten que desde la transición, “el señor López Obrador ha hecho pronunciamientos que aumentaron la incertidumbre”.

“La incertidumbre alrededor del futuro de la reforma energética, la futura dirección de Pemex, y la cancelación de la construcción del nuevo aeropuerto generaron incertidumbre que persistirá hasta que se apruebe el Presupuesto de Egresos del 2019 y se conozcan los anuncios de prioridades de ingresos para el mediano plazo”.

Subrayan que las “importantes reformas estructurales han ayudado a México a navegar en el complejo ambiente internacional” con una economía que ha resistido los embates de choques externos.

Asimismo, hicieron una serie de recomendaciones al próximo gobierno, que encabezará AMLO, para enfrentar una serie de retos que enlistan:

1. La deuda pública se debe poner en una trayectoria a la baja de manera permanente.

2. El espacio fiscal está restringido por las grandes brechas de incumplimiento de obligaciones tributarias e ineficiencias en el gasto.

3. Las grandes necesidades de infraestructura por las presiones demográficas a largo plazo.

4. Mantener las reformas estructurales que resultaron del Pacto por México.

5. Reducir los niveles de pobreza e inequidad, que se mantienen altos.

6. Atajar la corrupción y el aumento de los crímenes y violencia que se mantienen en niveles históricamente altos.

7. El reto de operar en materia comercial, en un tratado renovado con Estados Unidos y Canadá que sin embargo “restringe y limita las oportunidades de diversificación”.

Inflación, fuera de objetivo por segundo año consecutivo

Anticiparon que la inflación en el 2018 seguirá fuera del rango permisible del objetivo que ha fijado Banco de México, por segundo año consecutivo, pues estiman que promediará en 4.8%; y que será hasta el 2020, cuando se conseguirá el objetivo puntual de 3% en la variación de los precios generales.

En un apartado sobre precios e inflación, destacaron que la tendencia de los precios generales ha venido a la baja, pero se ha registrado un repunte en la segunda parte del año, dirigido por precios de bienes no duraderos que se mantienen con variaciones superiores a 6 por ciento.

Esta tendencia llevó a las tasas a 7.75% donde se encuentran, lo que “ha permitido mantener las expectativas de inflación ancladas (...) ayudando a contener efectos de segundo orden tras los episodios de depreciación cambiaria”.

[email protected]