El Fondo Monetario Internacional (FMI) ratificó que México cuenta con los criterios de sólidos fundamentales macroeconómicos para mantener abierto el acceso a la Línea de Crédito Flexible por 61,000 millones de dólares.

Tras completarse la revisión de medio término de esta facilidad, que tiene vigencia hasta noviembre del año 2021, el Directorio Ejecutivo sostuvo que los recursos a los que tiene acceso México en esta facilidad, más as reservas internacionales y el acuerdo

Bilateral abierto con la Reserva Federal de Estados Unidos “proporcionan un seguro contra choques externos”.

Esto significa que, México cuenta con una disponibilidad de 313,546 millones de dólares para responder al mercado en caso de presentarse un choque financiero.

La cifra resulta de sumar 194,361 millones de dólares, que corresponden a los activos internacionales que ha acumulado el Banco de México, más los 61,000 millones de dólares de la Línea de Crédito Flexible y 58,158 millones de dólares que aún están libres de la línea swap pactada en marzo entre Banco de México y la Reserva Federal de Estados Unidos.

En el acuerdo divulgado esta mañana, informaron que “las autoridades mexicanas manifestaron su intención de mantener abierta la facilidad en carácter precautorio”.

Riesgos latentes de choques

Tras el debate de la Misión de expertos del FMI que revisó las condiciones de México para verificar que cuente con los altos criterios que garantizan acceso a la facilidad, el Primer Subdirector Gerente del Fondo, Geoffrey Okamoto dijo que México ha resistido “a la extraordinaria confluencia de choques por la pandemia del Covid 19”.

Destacó que la pandemia “ha cobrado un alto precio al pueblo mexicano” y aún así, “la economía ha mostrado resistencia gracias a sus políticas y marcos de política institucional sólidos”.

“La economía mexicana sigue expuesta a un cambio en la confianza del mercado ante riesgos como el resurgimiento global del brote que podría resultar en una disminución de la demanda externa, el retraso en la recuperación del turismo y una nueva caída de los precios del petróleo”.

También consideraron como factores de riesgo “las tensiones internacionales por los suministros de salud, la retirada prematura del apoyo político en las economías avanzadas y las disputas comerciales persistentes”.