La economía de China continúa con su desempeño sólido, dijo el viernes el Fondo Monetario Internacional (FMI), con un crecimiento esperado de 6.6% para este año, una tasa ligeramente menor que 6.9% del 2017.

La estimación de crecimiento no fue modificada respecto al último pronóstico del FMI, hecho en mayo. La entidad elevó en enero su estimación para la expansión de China en el 2018, después de que la economía se aceleró inesperadamente el año pasado.

Si bien el FMI elogió el progreso de China en la reducción de los riesgos del sector financiero y en una mayor apertura de su economía, dijo que el crecimiento del crédito sigue siendo insosteniblemente alto.

En los últimos dos años, Beijing ha intentado frenar el rápido crecimiento del crédito, lo que, según economistas y analistas, provocará una expansión más lenta en el corto plazo pero es necesario para evitar una fuerte desaceleración y el riesgo de una crisis financiera a largo plazo.

El FMI dijo que China debe atenerse a su agenda de desapalancamiento a la par que implementa reformas fiscales. "China se encuentra en una coyuntura histórica. Tras décadas de crecimiento acelerado, las autoridades ahora se están enfocando en un crecimiento de alta calidad", dijo el informe.

"El cómo se lleve a cabo este cambio determinará el camino de desarrollo de China en las próximas décadas", agregó.

El crecimiento se desaceleró levemente a 6.7% en el segundo trimestre debido a que los esfuerzos de Beijing para contener la deuda afectaron la actividad, lo que generó temores de que fuera más rápido de lo esperado.