Lagonissi.- Grecia debe "acelerar sus reformas estructurales" para reducir el sector público, exhortó este miércoles el jefe de la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) en Grecia, Poul Thomsen, porque de lo contrario, el programa de ayuda financiera puede "descarrilar", advirtió.

" Es esencial que haya una significativa aceleración de las reformas estructurales, especialmente en el sector público", declaró Thomsen, que citó entre otras la reforma de la salud y de los salarios en la función pública.

"Estamos en una situación en la que si no efectuamos esa aceleración, ya no podremos reducir un déficit por debajo del 10% del PIB" (contra el 7,4% del PIB esperado por el gobierno griego en 2011), aseguró, en una conferencia celebrada en Lagonissi, una localidad cercana a Atenas.

Sin un esfuerzo adicional, el programa de ajuste "puede descarrilar", advirtió el funcionario, que realiza esta semana en Atenas, junto con sus colegas de la Comisión Europea y del Banco Central Europeo, una auditoría trimestral de las cuentas griegas.

Dicha evaluación de la situación de las cuentas griegas es necesaria para una nueva entrega del préstamo de 110.000 millones de euros que estas instituciones concedieron a Grecia en mayo del 2010.

Este examen, que se ha prolongado más de la semana prevista inicialmente, también servirá para decidir si estos acreedores le conceden un nuevo paquete de ayudas para tratar de resolver el enorme agujero fiscal que tiene Grecia.

En este sentido, el ministro de Finanzas, Giorgos Papaconstantinou, instó este miércoles a la oposición de derecha a que apoye las difíciles reformas estructurales exigidas por los acreedores del país para reducir el endeudamiento y el déficit público.

"Invitamos al principal partido de oposición (Nueva Democracia) a una discusión para establecer el marco y el plan de trabajo con el fin de conseguir los grandes cambios necesarios" para salvar al país, declaró el ministro en la conferencia en la intervino Thomsen.

Y es que además del sector público y de la gran reforma fiscal para garantizar la recaudación de impuestos, Grecia también debería llevar a cabo una reforma de la justicia y de la sanidad, lo que podría prolongarse más allá del mandato del actual primer ministro Giorgos Papandreou, que concluye en octubre de 2013.

"Los ajustes del año pasado en Grecia no tienen precedentes, son muy impresionantes, pero aún hay un largo camino por recorrer", recordó por su parte Thomsen, quien considera que después de lo que se "vio el año pasado, pienso que es posible aunque sea difícil".

Para el funcionario del FMI, " es necesario atacar los privilegios y crear empleo, sobre todo para los jóvenes" tras fustigar a las agencias públicas que están "pletóricas de personal demasiado pagado".

Asimismo, aseguró que si los programas de privatización anunciados por Grecia se pudieran llevar a cabo en el cronograma anunciado "la viabilidad de la deuda" se mejoraría. Con ellos se espera recaudar 50,000 millones de euros.

Thomsen se defendió también de las acusaciones muy extendidas en Grecia de que el programa de reformas iniciado por los acreedores del país es asimismo generador de recesión.

Según él, es "imposible" realizar reformas estructurales de la envergadura de las de Grecia sin atravesar por un periodo de recesión. Pero deben servir para relanzar el crecimiento económico, dijo.

"Todavía no hemos logrado una masa crítica de reformas que va a transformar el país. Estamos lejos", concluyó el funcionario.

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