El Consejo Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó un segundo préstamo en favor de Grecia por 28,000 millones de euros, con un desembolso inmediato de 1,650 millones de euros.

El acuerdo es de carácter excepcional, asegura el organismo, pues representa 2,159% de la cuota de Grecia en el organismo.

El préstamo será desembolsado en tramos iguales durante un periodo de cuatro años, informó en un comunicado.

Más tarde, en una conferencia telefónica, Poul Thomsen, jefe de la misión del FMI para Grecia, aclaró que las condiciones económicas de aquel país han sufrido un deterioro mayor al que habían estimado en diciembre pasado.

En consecuencia, ahora prevén que aquella economía conseguirá revertir los números negativos hasta el 2014 y no el año próximo, como originalmente habían proyectado.

Thomsen reconoció que las políticas económicas sugeridas por el equipo técnico del FMI para estabilizar su situación financiera y productiva requieren importantes esfuerzos de la población.

Son social y políticamente difíciles de aplicar. Pero sin duda son necesarias para detonar un crecimiento sólido y sostenible , refirió.

Con un crecimiento económico mayor se garantizará una dinámica también sostenible de la deuda, destacó.

Según las cuentas del organismo, para el 2014 la deuda del gobierno griego llegará a 200% de su PIB y a partir del siguiente año comenzará un proceso de adelgazamiento que llevará las obligaciones públicas a 141% del PIB en el 2020.

REFORMAR O NO

El funcionario afirmó que si Grecia no aplica las reformas sugeridas podría mantener a su economía en contracción por mucho tiempo más.

Según Thomsen, básicamente el problema de Grecia es de productividad y competencia.

SIGUE EN DEFAULT

Aparte, la agencia Standard and Poor’s (S&P) anunció que los bonos entregados por el gobierno griego a sus acreedores privados, que incluyen una quita de 53.3% del valor original, conservan la calificación CCC , la cual significa que están en un default selectivo.

A diferencia de Fitch, que incrementó la nota para los nuevos bonos, S&P considera que persiste la incertidumbre sobre las perspectivas de crecimiento económico de Grecia.

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