El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que ante la agudización de la crisis económica en el mundo, ahora se presenta un riesgo de insolvencias que pondrá a prueba la resistencia de los bancos.

Los altos niveles de deuda por parte de los usuarios pueden volverse incontrolables y generar algunas vulnerabilidades financieras, destacaron en la actualización del Global Financial Stability Report que es una especie de radiografía diagnóstica del sistema financiero mundial.

En la presentación desde las oficinas del Fondo en Washington, el Director de Asuntos Financieros y Mercados de Capital, Tobías Adrián explicó que las “rápidas y arriesgadas acciones de los bancos centrales del mundo han ayudado a suavizar las condiciones financieras y apuntalado confianza en los mercados”.

De hecho calcula que los 10 principales bancos centrales del mundo han aumentado en seis billones de dólares sus activos agregados para garantizar liquidez al mercado. Esto, desde que estalló la crisis por el Covid-19.

Estos recursos se suman a los 10 billones acumulados del apoyo fiscal que han aplicado los gobiernos.

El riesgo, matizan los expertos del Fondo, se encuentra en la “aparente desconexión entre los mercados financieros y la evolución de la economía real, lo que podría suponer una amenaza a la recuperación si el apetito por el riesgo de los inversionistas se diluye”.

Al respecto, el el número dos del Departamento de Investigación Económica en el Fondo, Gian María Milessi Ferreti explicó a El Economista que en marzo, cuando se presentaron dos semanas de spreads muy amplios y caídas en los precios de las acciones, los bancos centrales respondieron con agresividad y rapidez, lo que “ha sido absolutamente esencial al punto que ahora nos preocupamos por lo opuesto, que es que el mercados se vuelva demasiado optimista”.

Milessi Ferreti sostuvo que el riesgo hoy es que el mercado cambie de humor y genere una nueva salida de capitales.