Como consecuencia de las caídas en la producción mexicana de petróleo crudo anunciadas por Petróleos Mexicanos (Pemex), los envíos hacia el mundo de dicha mercancía desaceleraron nuevamente en junio del 2018, mientras que la entrada al país de gasolinas y otros derivados del petróleo continúa aumentando a un ritmo acelerado.

México exporta una gran cantidad de petróleo crudo e importa la mayor parte de derivados de petróleo, específicamente gasolinas y gas. En julio del 2018, las exportaciones de crudo alcanzaron un crecimiento de 31.64% a tasa anual y generaron un valor de 2,251 millones de dólares, mientras que la entrada de derivados petroleros al país aumentó 66.37% y tuvo un valor de 1,819 millones de dólares, el más nivel más alto registrado desde marzo del 2003 (2,088 millones de dólares).

Las salidas de crudo mexicano continúan creciendo a doble dígito, pero lo han hecho a un menor ritmo en junio y julio del año en curso. En los primeros siete meses del 2018 han registrado un crecimiento promedio de 53.23% con un monto de 15,938 millones de dólares generados y el aumento más pronunciado presentado en mayo (83.37 por ciento). Y representan aproximadamente el 6% del monto total generado por las exportaciones mexicanas, siguiendo cifras desestacionalizadas del Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía).

La recepción de gasolinas y gas registró 12 meses consecutivos con resultados positivos. El crecimiento anual de este rubro de mercancías en julio de este año fue el más pronunciado desde marzo del año previo (84.19%); el monto acumulado generado por la importación de estas mercancías en enero-julio fue de 11,376 millones de dólares y el crecimiento promedio para dicho lapso fue de 41.57 por ciento.

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