El crecimiento económico es sistemáticamente más débil cuando está impulsado por el consumo que cuando es la inversión su principal motor, afirma el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por su sigla en inglés).

Un mayor peso del consumo privado en el Producto Interno Bruto puede interpretarse como una señal de desaceleración económica en el futuro, especialmente si este crecimiento impulsado por el consumo, va acompañado de un incremento del volumen de deuda , acota el organismo en su reporte trimestral.

El análisis del BIS precisa que este ha sido el caso de economías avanzadas como Estados Unidos, el Reino Unido, Francia e Italia. En uno de los cuatro artículos monográficos que forman parte del Reporte Trimestral del BIS, la institución describe que este tipo de expansiones suelen apoyarse en el aumento del crédito y del patrimonio inmobiliario.

Un periodo de crecimiento propiciado por una expansión más rápida del crédito o un mayor patrimonio inmobiliario (dos factores que suelen ir de la mano) parece ser menos duradero que cuando no están presentes estos factores , se argumenta en el documento.

Factor de vulnerabilidad

Otra posible explicación, detallan los autores, es que cuando el crecimiento está impulsado por el endeudamiento, los hogares han de hacer frente a mayores coeficientes del servicio de la deuda, lo que lastra la demanda futura .

Ante los acontecimientos políticos de las economías avanzadas, como el resultado de las elecciones presidenciales de Estados Unidos, se han puesto en el punto de observación las vulnerabilidades que aquejan a las economías de los mercados emergentes, refirió en conferencia telefónica Claudio Borio, jefe del Departamento Monetario y Económico del BIS.

Esta sensibilidad queda patente en la evolución relativa de sus tipos de cambio, que ha estado muy ligada a sus respectivas exposiciones al comercio con Estados Unidos.

El capítulo referido se titula Las expansiones dirigidas por el consumo , y fue desarrollado por Emanuel Kohlscheen y Enisse Kharroubi.

El caso de México

De acuerdo con cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el componente sobre el que se sostiene el crecimiento económico en México es el consumo privado desde marzo del 2015, lo que permitiría identificarle en la clasificación del Banco de Pagos.

De acuerdo con Marco Oviedo, economista en jefe de Barclays para México, el crecimiento de la oferta de trabajo, en un contexto de baja y estable inflación, ha favorecido a tasas bajas de interés que propiciaron por varios años la expansión del crédito bancario, que registró su mayor contribución en el 2016. Estos factores, más el histórico flujo de remesas en dólares y su fortalecimiento al traspaso en pesos, favorecieron la expansión del ingreso familiar y en consecuencia, del consumo.

Datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, evidencian que en enero de este año, se crearon 83,292 puestos de trabajo, la cifra más alta en una década.

La inflación se mantuvo baja y estable, si se recuerda que en los últimos dos años, el 2015 y el 2016 tocó mínimos históricos, de 2.13% y 3.36% respectivamente, lo que ha preservado el poder adquisitivo de los salarios, como lo ha explicado Rodolfo Campuzano, director de Estrategia y Gestión de Portafolio de Invex.

Además, los costos de los préstamos se han visto favorecidos por las bajas tasas de interés, lo que estimuló la expansión del crédito, como lo ha explicado Felix Boni, el analista de HR Ratings.

Datos del Banco de México (Banxico) muestran que el crédito al sector privado creció a una tasa de doble dígito, de 12.5% real anual en el 2016, que contrasta con la expansión de 8.8% registrada el año previo.

La entrada de remesas familiares no sólo ha registrado flujos históricos de 26,970 millones de dólares en el 2016, sino que también ha multiplicado su valor en pesos por el efecto de la depreciación cambiaria, al punto de que los 1.4 millones de hogares que reciben estos recursos de sus familiares en el exterior vieron fortalecido el ingreso por este concepto, en 28.2% en el mismo año, según estimaciones de Juan José Li Ng, economista senior de BBVA Bancomer.

Identificados en el radar

Analistas de Barclays, Bank of America, Bancomer, Goldman Sachs y GBM Casa de Bolsa han explicado que la incertidumbre por las políticas migratorias y comerciales de Estados Unidos son factores que pesan sobre el desempeño de las variables citadas como motores del crecimiento del consumo en México.

El propio Banxico citó en su reporte trimestral, que entre los riesgos a la baja para su pronóstico de crecimiento se encuentran un mayor deterioro de la confianza de consumidores y empresas, ante la incertidubre de la implementación de una política comercial o fiscal altamente proteccionista en Estados Unidos y que los flujos de remesas hacia México se ubiquen por debajo de lo previsto, posiblemente como consecuencia de políticas que obstaculicen su envío o de un menor empleo de mexicanos en el vecino del norte.

El BIS es identificado como el banco de los bancos centrales y es el organismo que dirigirá Agustín Carstens a partir de diciembre de este año.

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