Ante un posible recorte al gasto público por la caída de los precios del petróleo, uno de los temas que debe considerar el gobierno federal son los excedentes que se obtienen de otros ingresos, indicó Mariana Campos, coordinadora de Gasto Público y Transparencia de México Evalúa.

Además de los ingresos por recaudación de impuestos y venta de petróleo, el gobierno recibe ingresos por derechos, productos y aprovechamientos, llamados ingresos no tributarios no petroleros. Son ingresos que recibe el gobierno por sus servicios o por bienes de la nación o del Estado que se vendan o presten .

Un ejemplo es el cobro de derechos de pasaportes, licencias de construcción, multas, donativos, recargos, entre otros. La especialista expuso que durante la crisis del 2009, el gobierno no percibió excedentes tributarios ni petroleros, pero sí en derechos, productos y aprovechamientos, lo que ayudó a amortiguar el presupuesto para el gasto público.

Sin embargo, Enrique Cárdenas, director general del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY) comenta que aunque los ingresos que se obtengan por derechos, productos y aprovechamientos se dupliquen, no alcanzarán para cubrir el recorte del gasto total.

Estos ingresos normalmente no son muy altos pues llegan a representar menos de 2% de los ingresos totales .

Campos refiere que la Ley de Ingresos de la Federación no desagrega los ingresos que se prevé se obtendrán por aprovechamientos, dado que la mayoría de éstos se etiquetan como otros sin darlos a conocer con mayor detalle. El resto corresponde a multas, indemnizaciones y reintegros, de los cuales tampoco se desglosan los productos y aprovechamientos por institución.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público no ha explicado claramente las divergencias entre el ingreso aprobado y el obtenido por derechos, productos y aprovechamientos .

Destacó que cada año el gobierno cuenta un presupuesto adicional o suplementario que, sin duda, puede servir para contrarrestar los efectos de una potencial crisis.

Nos preocupa cómo se están tomando las decisiones del gasto con los recursos que percibe el gobierno fuera de la aprobación del presupuesto .

Actualmente, existen preceptos en la regulación del presupuesto que esbozan cómo deben gastarse los recursos, aunque tenemos que pensar en un límite para hacer un buen uso de los ingresos excedentes y cuáles son los mecanismos de rendición de cuentas.

Campos criticó que la fiscalización del presupuesto sea muy tardía, ya que se toman decisiones del gasto que no son supervisadas en el momento sino hasta 14 meses después del cierre del ejercicio fiscal; mientras que el estándar internacional es de seis meses. Me parece que hay un hoyo sobre cómo se está ejerciendo el gasto público. Necesitamos reportes del ejercicio del gasto muchos más oportunos y accesibles al ciudadano, así como una fiscalización más oportuna para poder nutrir la elaboración de los presupuestos subsecuentes .