La segunda etapa de la recuperación económica de México estará ligada a la evolución de la pandemia por Covid-19 y al comportamiento del consumo e inversión, advirtió el Gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León.

El vigor de la misma, dependerá del dinamismo que puede alcanzar la demanda agregada y la profundidad del daño en los sectores productivos impactados por el cierre de las actividades en el segundo trimestre del año, consignó.

Al participar en el panel “Financiamiento en la era Post Covid-19”, organizado por la Confederación de Cámaras Industriales de México (Concamin) destacó que la inversión productiva jugará un papel determinante en la velocidad de esta recuperación económica. Y en esta tarea, los bancos serán parte de la solución.

Sin embargo, matizó que en medio de la incertidumbre por la evolución de la pandemia y su impacto en la economía, será necesario que las instituciones financieras verifiquen que las empresas acreditadas ofrezcan ventajas competitivas en su negocio, que cuenten con un departamento de gestión de riesgos y capacidades tecnológicas y adecuación de sus plataformas digitales para agregar valor a su operación.

En una sesión remota, el banquero central mexicano reconoció que se requieren instituciones financieras más flexibles y más cercanas a las necesidades de los acreditados.

“Las oportunidades de financiamiento tendrán un papel clave para que las empresas puedan tener mejores perspectivas”.

Garantizan liquidez

El banquero central refirió que desde agosto del año pasado, la Junta de Gobierno llevó la tasa de fondeo de 8.25% a 4.25% donde se encuentra ahora. Se trata de un recorte de 475 puntos base, de los que más de la mitad, esto es 275 puntos, se pronunciaron desde que se presentó la primera señal de incertidumbre en el mercado financiero mundial, en marzo.

Luego, explicó que desde el Banxico se adoptaron medidas para mejorar el funcionamiento del sistema financiero y evitar cuellos de botella o estrechamiento del canal crediticio.

Se refirió entonces a las facilidades por 800,000 millones de pesos para la provisión de liquidez en los mercados de mayoreo a través de diferentes instancias y mecanismos. Y se fortalecieron los canales de crédito de la economía para favorecer el acceso de las micro, pequeñas y medianas empresas al financiamiento.

Banca pide reglas claras

En la misma sesión participó el presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Luis Niño de Rivera.

El banquero aseguró que a diferencia de episodios del pasado, hoy las instituciones financieras se encuentran solventes, cuenta con recursos sanos para prestar y pueden ser parte de la solución y no del problema.

Pero subrayó que necesitan reglas claras y apego al Estado de derecho sobre los proyectos de inversión, principalmente los impulsados por el gobierno federal, de manera que los mecanismos de inversión fluyan y alimenten un crecimiento robusto y sostenido.

“La banca tiene una fortaleza en su estructura financiera, altos índices de capitalización, de liquidez, así como una importante calidad de la cartera y un nivel de reservas que le permitió desde abril, desarrollar esquemas de apoyo y diferimiento de pagos de cuatro a seis meses”.

Luis Niño comentó que aún cuando la banca cuenta con fortaleza para apoyar a la recuperación, los consumidores y empresas mantienen cautela para buscar su apoyo.

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