Tal como lo había anticipado la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, la expectativa del crecimiento mundial fue revisada ligeramente a la baja.

Así, estimaron ahora un incremento de 3.5% para el 2012 y de 3.9% para el año próximo. Ambas previsiones incorporan correcciones de una y dos décimas de punto respectivamente.

El sustento de estos recortes es una aparente debilidad por las tensiones de los mercados financieros de la periferia de la eurozona y el riesgo de que Estados Unidos caiga en el precipicio fiscal .

De acuerdo con el diagnóstico del FMI, los riesgos a la baja continúan preponderando en estas perspectivas mundiales debilitadas, siendo el más inmediato el recrudecimiento de la crisis de la euro zona.

Según las proyecciones, en las economías avanzadas, el crecimiento aumentará 1.4% este año y 1.9% en el 2013, lo que equivale a una revisión a al baja de 0.2 puntos porcentuales para el año próximo.

En las economías emergentes, el crecimiento se moderará. China, India y Brasil podrían tener un crecimiento más bajo de lo estimado previamente, o bien, éste sería decepcionante.

ESTADOS UNIDOS, MENOS ROBUSTO

El riesgo de que Estados Unidos sufra una contracción fiscal de corto plazo, si es que no se eleva el tope de la deuda, podría enfriar la maquinaria productiva de aquel país, que de por sí se verá impactada por la crisis de la eurozona.

En este contexto, economistas del FMI pronostican un crecimiento de 2% para este año, en vez de 2.1% estimado en abril pasado. Y anticipan que, el año próximo, el PIB estadounidense conseguirá un incremento de 2.3%, que es también inferior en una décima al pronóstico previo.

ENFRIAMIENTO GLOBAL

Los expertos del FMI encuentran, en consecuencia, que el mayor de los riesgos para la actividad económica mundial, el más inmediato, se encuentra en la crisis de la zona euro y en la reticencia con que se están tomando las decisiones para ir asentando la situación.

Teniendo en cuenta la gravedad de los riesgos a la baja, las economías con una vulnerabilidad fiscal limitada deben mantenerse preparadas para instituir medidas de contingencia en el ámbito fiscal, en caso de que dichos riesgos se materialicen .

Anticiparon que la situación de las economías en crisis de la eurozona probablemente seguirá siendo precaria hasta que se tomen todas las medidas de política necesarias para resolver la crisis.

De ahí viene el llamado a las autoridades comunes para generar un compromiso creíble de una unión monetaria robusta y completa , cuyo fundamento se encuentre en reformas estructurales de largo alcance, suficientes para apuntalar el crecimiento de la economía y resolver desequilibrios en la cuenta corriente de los países miembros. Entre las medidas recomendadas, evidencia que el Banco Central Europeo cuenta con margen para relajar aún más su política monetaria y le conmina a retomar las compras de bonos soberanos y las inyecciones de liquidez de largo plazo.