Los próximos 4 y 5 de junio, los ministros de Finanzas del G-20 discutirán la crisis de Europa en una reunión que se celebrará en el puerto de Busan, Corea del Sur.

Un funcionario canadiense declaró que el problema de la deuda en la eurozona es ahora una nueva urgencia de los países para diseñar planes realistas y efectivos que permitan retirar, el próximo año, los millonarios estímulos que inyectaron a sus economías para combatir la crisis financiera global.

Se prevé que durante la Cumbre de los líderes -que tendrá lugar en Toronto, Canadá, los días 26 y 27 de junio- se discutirán también temas como la reforma financiera.

Entre las propuestas que se colocarán sobre la mesa está la aplicación de un impuesto global a los bancos; asimismo, se abordarán tópicos como las políticas necesarias para equilibrar la economía mundial mientras inicia su recuperación.

En este sentido, el ministro de Finanzas de Canadá, Jim Flaherty, enfatizará el hecho de que muchos países están alcanzando sus límites en términos de estímulos fiscales.

Informó también que los funcionarios buscarán avanzar en los compromisos que los países han tomado para eliminar subsidios a los combustibles fósiles.

Necesaria, la cooperación internacional

El presidente de la Reserva Federal estadounidense, Ben Bernanke, instó a las potencias del G-20 a llevar a cabo, con mayor coordinación, la reforma financiera para reforzar la economía global.

El funcionario estadounidense explicó que se necesita una amplia cooperación internacional en momentos en que los gobiernos regulan los mercados.

A nivel mundial, el liderazgo del Grupo de los 20 será esencial para garantizar que las reformas no sólo sean fuertes y eficaces, sino también consistentes y coordinadas entre los países , admitió.