Queridos amigos: simple y sencillamente es increíble que llevemos ya poco más de dos años metidos en la tragedia helena y que hasta este momento los políticos no hayan logrado ponerse de acuerdo en una solución viable y se hayan dedicado a patear la lata hacia enfrente, esperando que el grave problema económico por el cual atravesamos se resuelva como por arte de magia, mientras vemos como la situación económica se agrava y semana tras semana la moneda sólo queda suspendida en el aire.

La semana pasada, a pesar de que el Parlamento griego aprobó una resolución mediante la cual acepta las condiciones leoninas impuestas por la Troika para poder acceder al paquete de apoyo que le permitiría cumplir con sus compromisos de corto plazo, los ministros de Finanzas de la UE dejaron entrever la posibilidad de que el segundo paquete de rescate podría aprobarse hasta abril, pasadas las elecciones en Grecia, con el fin de asegurarse de que el nuevo gobierno se comprometa a respetar los acuerdos tomados por la actual administración.

Para ponerle la cereza al pastel, la calificadora Moody’s les rebajó la calificación crediticia a seis países europeos, entre los que destacan España, Italia y Portugal, todos con perspectiva negativa, y donde por primera vez Moody’s pone en riesgo la calificación AAA de Francia y Gran Bretaña.

Por lo pronto, hoy los mercados estarán a la expectativa por la reunión de ministros de Finanzas que se llevará a cabo en Europa.

Esta falta de confianza ha generado que a los países europeos se les complique su capacidad para emitir bonos en los mercados financieros a tasas de interés razonables para sus economías y que les dé viabilidad. Si no se toman medidas ya, pronto EU estará en la misma situación.

El meollo del asunto es el enorme sobre endeudamiento y déficit fiscales que viven las economías a nivel global, y particularmente la de EU, donde no existen soluciones fáciles, como ya hemos podido ver en Grecia y el resto de Europa, y donde sin duda falta voluntad política para tomar los costos.

Sin embargo, en un año electoral habrá que ver qué político decide subir impuestos o recortar gasto gubernamental en programas sociales.

Lo que es un hecho es que EU tiene que hacer algo pronto, ya que más temprano que tarde se podrían ver envueltos en una crisis de confianza similar a la europea, en donde los mercados conscientes del sobre endeudamiento y de su grave déficit fiscal tomen la decisión de castigarlo vía tasas de interés, aumentando su costo de fondeo y que haga parecer la crisis europea tan sólo un juego de niños.

Para que se den una idea, según The New York Times, el plan del presidente Obama para abolir el programa de incentivos fiscales de Bush para aquellos contribuyentes que tengan un ingreso superior a los 250,000 dólares generará un ingreso al gobierno de apenas 0.7 trillones de dólares en los próximos 10 años, equivalente a 0.4% del PIB, mientras que la Oficina de Presupuestos del Congreso estima que el déficit fiscal para ese periodo será de 13 trillones de dólares o más de 6% de su PIB. Grave, ¿no?

Todo lo anterior sin duda genera incertidumbre en los mercados, por eso, queridos amigos, no hay que perderse en un árbol, sino tener la visión completa del bosque. Las cosas van a seguir complicadas y por eso hoy más que nunca les reitero mi recomendación: ¡Hay que cubrirse ya!

*Alfonso García Araneda es director general de GAMAA Derivados.

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