El aumento de los déficit para combatir el coronavirus puede llevar a los países más endeudados de la zona euro a que su deuda sea insostenible, según el Banco Central Europeo (BCE).

De la crisis del coronavirus todos los países saldrán con más deuda. Para evitar que el paro económico arrase todo el tejido empresarial, la receta adoptada son las ayudas públicas a través de avales, transferencias o aumento del gasto público.

Pero dentro de ese contexto común existe una gran diferencia entre unos y otros Estados: aquellos que partían de posiciones de alto endeudamiento antes de la propagación de la pandemia pueden ver ahora como la situación pone en jaque la sostenibilidad de las cuentas públicas hasta el punto de desencadenar una nueva crisis de deuda.

Esa es, al menos, la visión del BCE, que, en su informe de estabilidad financiera, alerta de desequilibrios en el mediano plazo para países como Italia o España. “La pandemia aumenta los riesgos para la estabilidad financiera”, ya que amplifica los problemas que ya tenían el sector financiero, las empresas y los gobiernos, reza el análisis de la autoridad monetaria.

La institución sostiene que la crisis del coronavirus representa un desafío a mediano plazo para la sostenibilidad de la deuda europea porque “sus posiciones fiscales se debilitarán conforme salten los estabilizadores macroeconómicos y el gasto discrecional se traduzca en mayores déficits”. Y todo ello pese a que los Estados continúan beneficiándose de unas condiciones de financiamiento con programas de compras de deuda que ha puesto en marcha el propio BCE.

Entre los países señalados se encuentran Italia, Grecia, España, Chipre y Francia, que partían de posiciones cercanas o superiores a 100% de deuda sobre PIB.

Esta vez, bancos podrán hacer  frente a la crisis

Por otra parte, se hizo público un reporte de Bank of America (BofA) en el que mantiene su optimismo sobre la recuperación de la renta variable europea, con un potencial alcista de 15 por ciento.

BofA apuesta por los sectores cíclicos, y destaca que los bancos europeos, rezagados hasta 50% en los dos últimos años, tienen el camino despejado para tener una evolución más favorable que el mercado, por primera vez desde el 2017.

Las perspectivas de remontada de los bancos europeos se ha convertido en los últimos años en uno de los asuntos de debate más recurrentes entre inversionistas y analistas.

Las cotizaciones de los bancos europeos se desplomaron a nuevos mínimos, y sus valoraciones actuales reabren el debate sobre sus perspectivas de rebote.

Los analistas de Bank of America  dijeron que la reactivación progresiva de las economías europeas impulsará al índice PMI por encima de los 50 puntos (la barrera que separa la contracción del crecimiento) para agosto.