Las estadísticas muestran que las crisis financieras acontecen durante el verano, sobre todo, entre agosto y septiembre. Y tal vez como medida preventiva, los ministros de economía de la zona euro (Eurogrupo) han acordado hoy en Bruselas movilizar de manera urgente 30,000 millones de euros para atender cualquier emergencia que se pueda producir en el sector financiero español. La multimillonaria partida forma parte del rescate bancario, cuyas condiciones también se han pactado durante una reunión del Eurogrupo que empezó ayer las cinco de la tarde y ha concluido hoy a las dos de la madrugada.

Las inyecciones para la recapitalización de banca española no se pondrán en marcha hasta finales de septiembre o primeros de octubre, cuando se conozcan las necesidades reales de cada entidad. Pero el Eurogrupo movilizará ya este mismo mes casi un tercio del total del rescate (cifrado en hasta 100,000 millones de euros) para atender "cualquier contingencia que se pueda producir en el sector financiero español", según declaró el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, al término del encuentro.

La medida refleja la inquietud del Eurogrupo ante la reacción de los mercados desde que el 9 de junio se conoció la petición de ayuda de España para completar la recapitalización de su banca. La prima de riesgo de la deuda española se mantiene desde entonces en cifras récord y los tipos de interés en el mercado secundario giran de manera persistente en torno al 7%, el umbral que se considera como desencadenante de un rescate completo.

Las condiciones impuestas para la ayuda, sin embargo, ya están pactadas y se fijarán definitivamente el 20 de este mes con la firma del memorando de entendimiento. Europa impondrá condiciones al sector financiero, en primer lugar, a los bancos rescatados siguiendo las reglas de ayudas de Estado. Por ejemplo, se aplicará la segregación de activos en aquellos bancos que reciban ayuda pública en compañías específicas de gestión de activos, inmobiliarios en este caso, es decir se creará un "banco malo", explicó el presidente del grupo de trabajo del euro, Thomas Wieser.

Cámaras México 2012

Las condiciones serán también para el conjunto del sector, en términos, por ejemplo, de supervisión, o, como avanzó Luis De Guindos, todas las entidades tendrán que cumplir con el requisito de contar con el 9% de capital de máxima calidad, como ya hacen las más grandes.

El Estado tampoco se librará de nuevas obligaciones, tal y como se encargó de dejar claro el vicepresidente económico de la Comisión Europea, Olli Rehn.

España tendrá que cumplir plenamente con sus compromisos bajo el procedimiento por déficit excesivo y las recomendaciones para corregir los desequilibrios macroeconómicos", aseguró.

Es decir, que el Gobierno de Mariano Rajoy se verá obligado a subir el IVA, eliminar la deducción por vivienda, rebajar la imposición sobre el trabajo y cumplir con otras posibles futuras recomendaciones de Bruselas a cambio del dinero. Ya lo había adelantada el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, durante la jornada: el Ejecutivo aprobará una inminente subida del IVA y tomará alguna medida con respecto a los funcionarios, en la línea de aumentar sus horas de trabajo semanal.

Por ahora, las ayudas europeas se harán como estaba previsto a través del Fondo de Resolución Ordenada Bancaria (FROB) y por tanto contabilizarán como deuda pública.

Juncker, sin embargo, dejó claro que España se podrá beneficiar de la recapitalización directa en cuanto se ponga en marcha un supervisor bancario europeo y que, una vez que se opte por esa vía, el Estado ya no tendrá que garantizar los préstamos a los bancos. Pero este mecanismo no está previsto que esté en marcha, al menos, hasta principios de 2013 y la urgencia de España no permitía esperar esos plazos.

De Guindos, al término de la reunión, no quiso entrar en detalles y se limitó a asegurar que España logró "dos muy buenos acuerdos" en el Eurogrupo.

En alianza informativa con CincoDías.com

RDS