El viejo continente vive momentos de preocupación, no sólo Grecia y la depreciación del euro frente al dólar inquietan a los mercados, sino la persistencia de niveles altos de desocupación y la caída de los precios al consumidor también alarman.

Durante noviembre del 2014, 24.4 millones de personas en la Unión Europea (UE), integrada por 28 países, estaban desempleadas, donde 18.4 millones pertenecían a la zona del euro, constituida por 18 naciones; al inicio del 2015 se incluyó Lituania, para ser el territorio número 19 del bloque monetario.

En comparación con octubre pasado, el número de desempleados disminuyó 19,000 en la UE y aumentó 34,000 en la eurozona, de acuerdo con datos de Eurostat.

Con datos desestacionalizados, la tasa de desempleo de la región del euro fue de 11.5% en el onceavo mes del año pasado, una cifra estable en relación con el mes previo; mientras en la UE fue de 10.0%, frente a 10.1% en octubre.

Entre los Estados miembros, las tasas de desocupación más bajas se registraron en Austria (4.9%) y Alemania (5.0%), y la más alta en España (23.9%); de Grecia sólo se tienen datos hasta septiembre del 2014 (25.7 por ciento).

Respecto al nivel de hace un año, la tasa de desempleo cayó en 22 países, se incrementó en cuatro y se mantuvo estable en Bélgica y Eslovenia. Los mayores descensos se presentaron en Hungría (de 9.5 a 7.4%) y España (25.8 a 23.9%), y los mayores aumentos en Italia (12.5 a 13.4%) y Finlandia (8.3 a 8.9 por ciento).

En el penúltimo mes del año pasado, 5.1 millones de personas menores a 25 años estaban sin empleo en la UE, de las cuales 3.4 millones se encontraban en la zona de la divisa única; así, la tasa de desempleo juvenil fue de 21.9% en la Unión Europea y 23.7% en la zona, cuando en noviembre del 2013 se colocó en 23.2 y 23.9%, respectivamente.

Las tasas más bajas se observaron en las economías alemana (7.4%) y austriaca (9.4%), y las más elevadas en la española (53.5%) e italiana (43.9 por ciento).

Precios al consumidor en la eurozona

Según la estimación preliminar de la oficina estadística de la Unión Europea, los precios al consumidor del bloque monetario se desplomaron 0.2% a tasa anual en diciembre del 2014, situación que no ocurría desde octubre del 2009, cuando la variación negativa fue de 0.1 por ciento.

Esta caída derivó del comportamiento anual de los precios de la energía (pasó de -2.6% en noviembre a -6.3% en diciembre).

Se mantuvieron estables las cotizaciones de alimentos, alcohol y tabaco (de 0.5 a 0.0%) y las de bienes industriales no energéticos (-0.1 a 0.0%); únicamente los servicios exhibirían un ascenso anual (1.2% en ambos meses).

Ante esta situación, en la próxima reunión del Banco Central Europeo, que se realizará el 22 de enero, se podrían introducir nuevas políticas monetarias, como la inyección de liquidez en el sistema financiero, a fin de estimular la actividad económica.

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