Europa fue presionada el sábado por otras potencias mundiales para que tome enérgicas medidas para reparar su endeudada y restaure el crecimiento a un nivel que levante la nube que pende sobre la frágil economía global.

Un día después de que las principales economías acordaron aportar más dinero para el Fondo Monetario Internacional para ayudar a contener la crisis de deuda de Europa, el Comité Financiero y Monetario Internacional (CFMI) -que administra al FMI- dijo que la zona euro debe reducir la carga de deuda de los gobiernos, realizar audaces reformas económicas y estabilizar los sistemas financieros para restaurar el crecimiento.

Los problemas de deuda volverán a menos que se adopten esas medidas, advirtió el presidente del CFMI y ministro de Finanzas de Singapur, Tharman Shanmugaratnam.

"Lo que era realmente crítico en todas nuestras mentes era volver al crecimiento normal en el mediano plazo y preferentemente más temprano que tarde, en otras palabras dentro de dos o tres años", dijo en una conferencia de prensa.

"Si no volvemos a (un nivel de) crecimiento normal, si no restauramos el PIB a sus niveles potenciales, entonces la sustentabilidad fiscal tampoco es posible", agregó.

En su declaración de política, el CFMI advirtió en contra de fuertes recortes presupuestarios que podrían tener consecuencias negativas.

"En economías avanzadas, se necesitan más acciones en muchos países para lograr una consolidación fiscal creíble y una reducción de deuda del Gobierno, al mismo tiempo que se evite políticas fiscales excesivamente contraccionarias", sostuvo.

Estados Unidos también presionó a Europa.

"El éxito de la fase siguiente de la respuesta a la crisis dependerá de la disposición y capacidad de Europa, junto con el Banco Central Europeo, de aplicar sus herramientas (...) en forma flexible y agresiva para apoyar a países mientras realizan reformas", dijo el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, al comité rector del FMI.

El CFMI llamó a bancos centrales en economías avanzadas a retener sus políticas económicas acomodativas mientras el crecimiento siga débil y las expectativas inflacionarias bajo control.

Funcionarios del Banco Central Europeo resistieron la presión en las reuniones en Washington para hacer más para ayudar a la economía de la zona euro, que está en riesgo de caer en recesión.

El FMI dijo la semana pasada que el BCE debería reducir aún más la tasa de interés desde su nivel actual del 1 por ciento.

EU Y JAPÓN

Europa no fue la única economía bajo mayor escrutinio por excesivos déficit presupuestarios que podrían amenazar al crecimiento global si no se hace nada al respecto.

"Estados Unidos y Japón en particular necesitan lidiar con sus déficits y deuda pública", dijo el ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schaeuble, a sus camaradas.

"Esto requiere una estrategia a mediano plazo que sea creíble. Entendemos las limitaciones políticas, pero no ha forma de evitarlo y existe urgencia", comentó Schaeuble, haciendo eco de recomendaciones del FMI.

Sin embargo, Europa representa el desafío más urgente.

El ministro de Finanzas de Japón, Jun Azumi, dijo que el fortalecimiento de las arcas del FMI para combatir la crisis sólo compra algo de tiempo a Europa.

Las recientes alzas de rendimientos de deuda soberana europea indican que los problemas de deuda siguen presentando un riesgo "considerable" a la economía global, afirmó, mientras advertía que las autoridades monetarias europeas deben permanecer vigilantes en sus acciones.

"Las autoridades monetarias de países individuales deberían evitar caer en la complacencia y explotar el espacio de respiración temporal que fue adquirido por los esfuerzos realizados hasta ahora", sostuvo Azumi.

Los inversores están más preocupados sobre la situación en Europa que en cualquier otro lugar. Los bonos españoles e italianos se vieron presionados el viernes. El rendimiento del bono español a 10 años superó el 6 por ciento para luego volver a caer.

El CFMI llamó a sus miembros a ratificar "en forma expedita" un plan del 2010 para aumentar la representación de economías emergentes en el directorio ejecutivo del FMI para reflejar de menor manera su creciente influencia en la economía mundial.

Brasil había presionado sobre este punto como esencial antes de aceptar aportar un mayor financiamiento para el FMI.

Es improbable que las reformas sobre votaciones sean aprobadas en las reuniones del FMI de octubre, a menos que Washington, que enfrenta una amarga carrera para elecciones presidenciales, pueda persuadir al Congreso de aceptarlas.

RDS