Los dirigentes europeos acordaron el viernes durante una cumbre en Bruselas modestos progresos para reformar la eurozona, dejando por el momento de lado la propuesta de Francia y Alemania de crear un presupuesto para el euro.

Los mandatarios de la Unión Europea (UE), reunidos sin su par británica Theresa May, urgen en sus conclusiones a reforzar el Mecanismo Europeo de Estabilidad y trabajar en un calendario con la perspectiva de crear un Fondo Europeo de Garantía de Depósitos.

Estos dos aspectos, el segundo más divisivo entre los 19 países del euro, deberán concretarse para la próxima cumbre de la zona euro, prevista en diciembre del 2018.

Pero la idea de un “presupuesto para el euro”, que la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, acordaron en su hoja de ruta de Meseberg (Alemania) no figura en las conclusiones.

Rechazo simbólico

Varios países, con Holanda a la cabeza, rechazaron esta propuesta de carácter simbólico y que busca reforzar la solidaridad financiera entre los países más ricos y los menos desarrollados de la zona euro en caso de crisis económicas, como la sufrida por el bloque tras el crash financiero del 2008.

“Detesto los símbolos. Aquí hablamos de dinero real, pagado por contribuyentes reales”, declaró el primer ministro holandés, Mark Rutte, para quien la eurozona ya contaría con un presupuesto: “los 200,000 millones de euros gastados en los fondos estructurales, en los Fondos de Cohesión o en la Política Agrícola” en el seno del presupuesto de la UE.

A pesar de no figurar en las conclusiones, el presidente francés se mostró optimista al asegurar que sus socios no enterraron la idea de este presupuesto, que ascendería a unas decenas de miles de millones de euros, ya que se comprometieron a seguir discutiéndolo.

“El texto acordado se refiere explícitamente al acuerdo franco-alemán”, así como una carta escrita por el presidente del Eurogrupo, Mário Centeno, para preparar las futuras discusiones que “hablan de un presupuesto de la zona euro”, explicó.

Más competitividad

Su par alemana recordó la necesidad de “reforzar la competitividad de la zona euro y su convergencia”, sin pronunciar ni una vez la palabra presupuesto.

Por lo demás, el texto de conclusiones apuesta porque el fondo de rescate europeo se convierta en soporte del fondo de resolución bancaria y también aboga por convertir este fondo en un FMI a la europea.

En cuanto a un fondo de garantía de depósitos común europeo para salir al rescate de los ahorradores en caso de quiebra de una entidad, el texto se limita a establecer la necesidad de fijar un calendario. Un acuerdo de mínimos que espera ir adquiriendo entidad en la cumbre de diciembre.

Las dos principales economías de la zona euro, Alemania y Francia, esperan aprovechar la actual recuperación económica para completar la arquitectura de la Unión Económica y Monetaria, que consideran incompleta.