La crisis de deuda soberana de Europa plantea riesgos para la economía de Japón porque podría conducir a una mayor apreciación del yen mientras los inversores buscan los activos relativamente seguros, dijo el viernes el gobernador del Banco de Japón (BJ), Masaaki Shirakawa.

La crisis de la deuda europea también podría pesar sobre las exportaciones de Japón, llevar a las compañías a aplazar el gasto de capital y desestabilizar al sistema financiero, dijo Shirakawa en el parlamento.

Es posible que los precios al consumidor de Japón suban el 1% no mucho después del año fiscal que empieza en abril del 2014, a medida que gradualmente se reduce la brecha de la producción, dijo Shirakawa en una comisión especial de reforma impositiva y del sistema de bienestar de la cámara alta.

El BJ fijó la meta de inflación en un 1% y alivió la política monetaria en febrero, a lo que le siguió un estímulo adicional en abril, para mostrar su determinación de alcanzar ese objetivo y superar la deflación que afecta a la economía desde hace dos décadas.

En su último encuentro de política, el banco central se abstuvo el jueves pasado de disponer un nuevo alivio de la política, a pesar de una desaceleración del crecimiento global que ha llevado a otros bancos centrales a expandir el estímulo, convencido de que la robusta demanda mantendrá encarrilada a la recuperación económica japonesa.

El banco central proyectó que el índice de precios al consumidor, sin contar alimentos frescos, crecerá el 0.7% en el año fiscal desde abril del 2013.

RDS