La zona euro vivirá este miércoles una jornada clave por partida doble: el Tribunal Constitucional alemán decide si ratifica el fondo de rescate europeo y Holanda celebra elecciones legislativas marcadas por un creciente euroescepticismo.

Del dictamen del Tribunal Constitucional con sede en Karlsruhe, en Alemania, depende la entrada en vigor del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo europeo de rescate permanente, vital para una eventual ayuda a España.

Aunque un bloqueo parece improbable, Europa cruza los dedos. Incluso, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schauble, aseguró la semana pasada que la Corte Suprema alemana "no bloqueará" el MEDE, un mecanismo creado para remplazar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), que ha financiado los rescates para Grecia, Portugal e Irlanda.

Sin embargo, muchos alemanes se oponen a la idea de entregar más dinero a países muy criticados por su falta de disciplina fiscal.

Dotado con un capital de 500,000 millones de euros, el MEDE servirá para conceder préstamos a los miembros en dificultades de la unión monetaria integrada por 17 naciones.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, indicó la semana pasada a España el camino para lograr salir de la gigantesca presión que su deuda soberana sufre en los mercados desde hace meses.

Pero la ayuda de la autoridad monetaria europea, a través de la compra ilimitada de bonos públicos de entre 1 y 3 años para reducir los exorbitantes costes de financiación de España, no será gratuita. Implica un pedido formal de rescate por parte del gobierno español. A cambio, el ejecutivo de Mariano Rajoy deberá cumplir condiciones.

Así quedaría despejado el camino para una intervención, en primer lugar, de los fondos europeos de rescate en el mercado primario, y luego, del BCE en el secundario.

"Continúa en setiembre la maratón para la zona euro (...) La decisión de la Corte no sólo será decisiva en el corto plazo, con un resultado que allanará o obstaculizará el camino hacia los rescates, sino que también someterá a examen los límites de la integración de la zona euro", opinó Carsten Brzeski, de la banca ING.

España, sumida en la recesión y con un desempleo del 24.63%, debe decidir ahora si acepta la oferta de Draghi y cuándo lo hará.

Rajoy aseguró que su ejecutivo esperará a conocer las condiciones del nuevo programa anunciado por el BCE antes de tomar una decisión. "Lógicamente el gobierno tiene que estudiárselo muy bien", afirmó Rajoy el lunes a la televisión española.

Si bien la Corte alemana no tomará una decisión definitiva sobre la ratificación del MEDE hasta fin de año, los expertos creen que es poco probable que el tribunal cambie de opinión.

El mismo miércoles, la Comisión Europea (CE) presenta su propuesta para el diseño de una supervisión bancaria única para la zona euro, un primer paso hacia su ambicioso proyecto de unión bancaria, con el que pretende cortar definitivamente la dependencia del sector financiero y la deuda soberana.

La idea comunitaria es convertir al BCE en el supervisor financiero de los 6,000 bancos de la zona euro. El proyecto es también fundamental para España. Una vez que la unión bancaria esté en marcha, el fondo de rescate podrá asumir la recapitalización directa de la banca española y liberar a las arcas del Estado de esa carga.

El presidente de la CE, José Manuel Barroso, dará detalles sobre este plan durante su discurso sobre el "estado de la Unión", previsto a las 07H00 GMT en el Parlamento Europeo de Estrasburgo.

"Los meses próximos serán decisivos para sacar a los europeos de una situación difícil y para definir un camino", anticipó Barroso.

Holanda celebra elecciones legislativas, consideradas como un barómetro para medir la exasperación del norte de Europa respecto a la UE.

Sus resultados por lo tanto, pueden ser claves. Considerando sobre todo que Holanda fue, junto a Finlandia, uno de los países que se opuso a que los fondos de rescate europeos adquiriesen deuda de los Estados.

RDS