El ministro holandés de Finanzas, Jeroen Dijsselbloem, fue designado a la cabeza del eurogrupo, en remplazo del luxemburgués Jean-Claude Juncker, con el voto de 16 países de la zona euro.

El holandés fue designado por unanimidad, salvo por un país de la zona euro, España, indicó una fuente europea al finalizar la reunión de los ministros de Finanzas de los 17 países de la zona, es la primera vez en la historia de la institución que la elección no fue unánime.

La candidatura del holandés fue impulsada por Alemania, aunque también recibió el beneplácito de París, que vio con buenos ojos su pertenencia al Partido Socialista.

En su carta para presentarse, Dijsselbloem intentó dejar contentos a todos. Creo que nuestra atención debe focalizarse en reactivar el crecimiento sostenido , comentó.

Dijsselbloem dijo a sus colegas que quiere avanzar desde simplemente combatir las crisis y concentrarse en políticas de largo plazo, para así consolidar una confianza en ciernes sobre la región.

Nuestras políticas económicas deben orientarse hacia la disciplina fiscal, mejorar la competitividad y reactivar el empleo , precisó.

UN PERFIL CASI DESCONOCIDO

Hasta hace cuatro meses, Dijsselbloem, de 46 años, era un político holandés desconocido. Ministro de Finanzas desde el mes de noviembre pasado; parlamentario desde el 2000 al 2012; funcionario del Ministerio de Agricultura durante cuatro años (1996-2000) y concejal de la ciudad de Wageningen (1994-1997).

Más que de un consenso en torno de sus virtudes, el holandés resultó ser el candidato que menos molesta. Por el lado de Berlín, se trata de dar el puesto a Holanda, uno de los más firmes aliados de la Alemania en su doctrina pro austeridad y de exigir condiciones a cambio de solidaridad.

Pero por el otro, pertenece al Partido Socialista de Holanda, lo que hace la elección más digerible para París, ya que comparte afiliación política con el Ejecutivo francés.