El Parlamento Europeo peleará por “corregir” algunos recortes pactados por los líderes en programas europeos, especialmente en investigación, migración, seguridad y defensa para aprobar el presupuesto, al tiempo que intentará que se reconozca a los diputados una mayor competencia al evaluar el alineamiento de los planes nacionales de reformas del fondo de recuperación con políticas europeas.

Así lo explicó en una rueda de prensa el presidente de la Eurocámara, David Sassoli.

“Somos autoridad presupuestaria y tendremos la última palabra”, sentenció el italiano. El Parlamento Europeo, efectivamente, debe dar su visto bueno al marco presupuesto de la UE para el 2021-2027 antes de que se pueda poner en marcha. Con respecto al fondo de recuperación, la Eurocámara puede modificar el funcionamiento y las cifras de cada programa, pero no el tamaño global de los 750,000 millones.

En términos generales, la Eurocámara está “satisfecha” con el resultado de los cuatro días de negociaciones entre los jefes de Estado y de gobierno, mencionó Sassoli. Sin embargo, los eurodiputados quieren “mejorar” el presupuesto comunitario de los próximos años y “corregir” algunos “recortes” que son “injustificados”.

En esta línea, un borrador de la resolución que se somete hoy a votación en un pleno extraordinario, ya pactado por Partido Popular Europeo, socialistas, liberales, ecologistas e izquierda, sostiene que la Eurocámara “no acepta” el Marco Financiero Plurianual tal y como ha sido pactado entre los líderes y está “preparada para iniciar inmediatamente negociaciones constructivas”.

En particular, el texto pone el acento en los recortes aprobados para programas de salud e investigación, “peligrosos en el contexto de una pandemia global”, las reducciones en el presupuesto del programa Erasmus, en el fondo para apoyar la transición climática en regiones dependientes del carbón, la menor dotación en migración y la gestión de fronteras.

Sassoli también explicó que el Parlamento celebra el compromiso de los líderes para introducir nuevos impuestos a nivel europeo, una idea “muy interesante y útil”, aunque los eurodiputados pelearán por introducir “un calendario más preciso y específico” para su puesta en marcha.

La Eurocámara, subraya el borrador de resolución, “tiene la intención de negociar un calendario legalmente vinculante” para la creación de nuevos recursos. Entre ellos, cita un impuesto al plástico, una reforma del sistema europeo de comercio de emisiones, un gravamen a la entrada de carbón al bloque, impuesto a las multinacionales digitales y a las transacciones financieras y una base común del impuesto de sociedades.

Más voz en el fondo de recuperación

Por otro lado, con respecto al fondo de recuperación, el Parlamento Europeo no tiene competencias para modificar su tamaño de 750,000 millones de euros, pero sí quiere estar involucrado en el análisis de los planes nacionales de reformas para evaluar si éstas están vinculadas realmente con las prioridades europeas.

“No tenemos intención de entrar en los detalles del examen de los planes nacionales”, indicó Sassoli. Se trataría, dijo, de que los eurodiputados puedan comprobar que las reformas e inversiones que los gobiernos quieren financiar con las ayudas del fondo estén “alineadas” con políticas como el Pacto Verde o la transición digital, así como que son correctas para apuntalar sus economías.