Los estímulos fiscales siguen siendo apoyos necesarios para México ante la crisis sanitaria y económica por el Covid-19; sin embargo, no hay ninguna señal de que el gobierno vaya a otorgarlos, de acuerdo con integrantes del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

“El riesgo de la ausencia de estímulos ya se materializó el año pasado con el impacto que la pandemia ha tenido sobre el empleo, que ha sido muy serio, —12 millones de personas perdieron su empleo en abril— con la contracción económica y la desaparición de empresas. Eso refleja, en buena medida, la ausencia de apoyos fiscales”, dijo en videoconferencia de prensa Ángel García-Lascurain, presidente del IMEF.

De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, México fue uno de los países que otorgó el menor estímulo fiscal durante la pandemia, tan sólo por arriba de Uganda. En ambos países, el estímulo otorgado fue de menos de un punto del Producto Interno Bruto (PIB).

“Gran parte de la recuperación esperada en este 2021 se sustenta en la continuidad de los programas de estímulo fiscal y monetario sin precedentes en el mundo. En el frente fiscal, la respuesta de política económica en el 2020 en todo el mundo fue cercana a 15% del PIB global, con un mayor impulso en economías avanzadas”, explicó García-Lascurain.

En este sentido, Gabriel Casillas, presidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF, señaló que, en países con mucha flexibilidad para laborar y abrir o cerrar empresas, se decidió implementar estímulos fiscales porque saben que es complicado que una empresa que cierra durante la crisis pueda volver a abrir cuando el panorama económico mejore.

“Eso pasa en países con mucha flexibilidad. Aquí en México abrir empresas, así como contratar mano de obra, es muy complejo, entonces a la hora de perder empleos o empresas cuesta mucho trabajo volverlos a generar”.

Sin embargo, destacó los beneficios que se podrían observar, al término de la pandemia, ante la modesta respuesta en términos de estímulos fiscales por parte del gobierno mexicano.

Entre dichos beneficios se encuentran el no incrementar la deuda como porcentaje del PIB —a diferencia de varios países—, además de no implementar una reforma fiscal que aumente las tasas existentes de los impuestos. 

Vacunación será clave

Sobre la vacunación contra el Covid-19, el presidente del IMEF destacó que será clave para el 2021 y se espera que, al cierre del año, un alto porcentaje de la población reciba las dosis.

“Visualizamos que una buena parte de la población estaría vacunada hasta la segunda mitad del 2022 y no este año, como se contempla. El problema es que entre más se atrase, más tardará la economía en recuperarse”, declaró por su parte Gabriel Casillas.

No obstante, García-Lascurain advirtió sobre el politizar el tema de la vacuna, algo que podría retrasar la campaña.

“Un factor que nos preocupa es que se politice la campaña de vacunación. Nos parece que debería enfocarse en la efectividad de la misma, en la rapidez y en la mayor cobertura, con base en criterios de eficiencia operativa, incorporando todos los niveles de gobierno”, agregó.

Por su parte, Gabriel Casillas refirió que el sector privado puede ayudar en la distribución de la vacuna, en la parte de logística y en una más rápida reactivación de la economía, aunque en la víspera el secretario de Hacienda aseguró que el el personal de salud es capaz de hacer esa labor.

Pronósticos

Para el cierre del 2020 el IMEF espera que la contracción de la economía mexicana haya sido de 9.0%, mientras que para este año espera que haya un rebote de la economía de 3.50 por ciento.

Para la inflación prevén que cierre el 2021 en 3.60%, en línea con el objetivo de Banco de México.

Factores que incidirán en el crecimiento de México

  1. Efectividad de la campaña de vacunación.
  2. Creación de certidumbre para recuperar la inversión privada.
  3. Proceso electoral y resultados.
  4. Preservación de órganos autónomos.
  5. Estabilidad de las finanzas públicas.

ana.martinez@eleconomista.mx