El riesgo de que persista el estancamiento económico en 2020 podría afectar el flujo de inversión no residente hacia México, incluso pasando por alto el hecho de que el mercado mexicano ofrece uno de los márgenes más atractivos entre los emergentes, advirtió el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF).

En un análisis especial, titulado El estancamiento de México, explica que aún si el gobierno diera un giro en el manejo de las políticas públicas y las hiciera más pragmáticas y amigables con los empresarios, “(los cambios) serían difíciles de ejecutar pues ha disminuido de forma importante su credibilidad”.

“La persistente debilidad macroeconómica y los problemas políticos podrían provocar una presión a la baja sobre el peso mexicano, lo que llevaría a un ajuste enérgico en el corto plazo”.

Es en este contexto de riesgo, que el Banco de México (Banxico) “se ha visto en la necesidad de mantener su política monetaria restrictiva, y creando vientos adicionales en contra de la llegada de capitales productivos”.

Ajustes enérgicos en el peso

En el análisis, liderado por el director de Investigación del IIF para América Latina, Martín Castellano, se señala que de persistir la incertidumbre de los inversionistas sobre el manejo de las políticas públicas, las condiciones macroeconómicas podrían deteriorarse más rápidamente, lo que provocaría un ajuste enérgico más difícil en el futuro”

“Si bien la holgura sustancial en la economía y la amplia liquidez global han propiciado el margen para reducir las tasas de interés, las preocupaciones sobre la prima de riesgo han impedido una flexibilización más agresiva de la política monetaria”, resaltaron.

También destacaron que sin un giro en las políticas públicas, “la sostenibilidad de la situación macroeconómica podría verse cuestionada”, lo que sin duda pasará factura sobre la prima de riesgo y la cotización del peso mexicano.

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kg