El banco de México (Banxico) está preparado para enfrentar la incertidumbre y volatilidad que se genere por las próximas elecciones presidenciales, la renegociación del Tratado Libre de Comercio de América del Norte (TLCAN)  y por los inminentes incrementos de las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), dice el banquero central, Alejandro Díaz de León.

En entrevista, durante la 81 Convención Bancaria, que se llevó a cabo el 8 y 9 de este mes en el puerto de Acapulco, Díaz de León asegura que el andamiaje macroeconómico que se ha logrado entre la política fiscal, monetaria, cambiaria y la solidez del sistema financiero han contribuido a mitigar el impacto de estos tres escenarios que generan incertidumbre.

El gobernador del Banco de México advierte que las personas interesadas en el uso de activos virtuales, criptomonedas como bitcoin, deben ser conscientes y cautelosos para no poner en riesgo su patrimonio.

Indica que, a través de la regulación secundaria de la Ley Fintech, promulgada la semana pasada, se debe buscar que exista una mayor inclusión financiera en el país.


¿Considera que la política fiscal le quedó a deber a la política monetaria este sexenio?

Lo que ha permitido hacer frente a este escenario adverso ha sido una política macroeconómica ordenada, y para ello se requiere tanto de la política monetaria, de la fiscal, cambiaria y de la solidez del sistema financiero.

Los ajustes que se hicieron en finanzas públicas permitieron un superávit primario por primera ocasión en casi nueve años, y el que se tiene previsto en este año ha contribuido a que en este entorno de incertidumbre se pueda transitar a una economía estable y con crecimiento.

Estos cuatro elementos, que son claves en la estrategia macroeconómica, son muy importantes para seguir reforzándola.


Sabemos que las tasas se tienen que mover para contener la inflación, pero también para responder a lo que haga la Reserva Federal. ¿Cómo vislumbra este año en movimientos de tasas, en particular la sincronización y el deslinde frente a los movimientos de la Fed?

Hemos enfrentado un entorno adverso. La política monetaria en México ha buscado responder y atender focos de incertidumbre que afectaron la inflación el año pasado.

A los factores de riesgo que nos enfrentamos hoy están las tasas externas, el futuro del TLCAN e inclusive el proceso electoral. En este sentido, es muy importante que las tasas de interés contribuyan a que se asimilen estos choques de una manera adecuada, y a tener un entorno de menor riesgo hacia adelante.

En cuanto a la posición relativa respecto a la Reserva Federal, destacaría que si bien hemos incrementado las tasas de una manera mayor a la de Estados Unidos (EU), esta diferencia es parte de lo que contribuye a reducir la inflación y a que los mercados financieros se comporten de una manera ordenada.

Hemos sido muy cautelosos en no dar una guía o referencia de tasas de interés hacia adelante, especialmente por el entorno de incertidumbre que enfrentamos.

¿Este nivel de incertidumbre podría incrementarse por quien podría ganar la Presidencia?

Para nosotros es importante redoblar el andamiaje macroeconómico, que es lo que le permite a la economía crear condiciones propicias para el crecimiento. Nuestro objetivo es que la inflación sea baja y estable de forma permanente, y nuestro horizonte es de largo plazo y ajeno al ciclo político.

¿Cómo ponderaría los riesgos que podrían representar las elecciones, el TLCAN o la misma Fed?

Estamos preparados para el entorno de riesgo por el andamiaje macro que hemos estado construyendo, y de hecho la postura monetaria que se tiene y la forma de la curva de rendimiento contribuye a que el ajuste a cualquiera de estos factores de riesgo sea el más ordenado posible.

Las elecciones, por su propia naturaleza, generarán incertidumbre hasta el 1 de julio, es decir, se tiene una fecha indicada para esto. Mientras que el TLCAN es un proceso más largo e incierto, tanto en el resultado como en la fecha.

En la Ley Fintech, el mayor debate fueron los activos virtuales o las criptomonedas. Desde el Banxico, ¿cómo van a blindar este tipo de movimientos?

Los activos virtuales tienen un reto en sí mismos, pues las tecnologías pueden ser útiles como medios de pago, pero es muy importante que el público sea consciente de que los activos virtuales son muy riesgosos y que deben ser muy prudentes y cautelosos con esas decisiones.

En la regulación secundaria estamos viendo cómo podemos cristalizar el uso de las tecnologías a los nuevos servicios financieros, pues van a permitir que más gente tenga acceso a servicios financieros.

Una de las variables que forman parte en la discusión es el tipo de cambio. ¿Se siente cómodo con el andamiaje institucional que tiene, con el nivel de reservas que tiene Banxico para operar bien en el tema del tipo de cambio?

Tenemos muchos años con un esquema de libre flotación que le ha servido bien a México, ya que amortiguó mucho de estos choques. Gracias a este esquema de libre flotación tuvimos crecimiento económico. Tenemos un mercado cambiario líquido y profundo.

De hecho, si quitamos al won surcoreano, México tiene la moneda con el mercado cambiario más líquida y profunda del mercado.

¿Cómo está siendo el diálogo con la banca privada y el Banco de México?

El diálogo es muy bueno. Anunciamos unas políticas para poner a disposición de cualquier persona información sobre diferentes regulaciones antes de que entren en vigor. Sentimos que de cara a la Ley Fintech será muy útil para que el sector financiero y fintech puedan tener su opinión acerca de los borradores de regulación que el Banxico tenga pensado emitir, es una manera diferente de acercarnos.