Cinco de las nueve entidades donde hubo elección para gobernador el 1 de julio pasado se encontraron en el top 10 de receptores de remesas del país en el primer semestre del 2018. Éstas fueron Jalisco (10.0%), Guanajuato (9.0%), Puebla (5.2%), Ciudad de México (4.2%) y Veracruz (4.1 por ciento). Al sur-sureste del país (Tabasco, Chiapas y Yucatán) no llegan niveles altos de remesas, sin embargo éstas aportaron conjuntamente 3.5% al total. Morelos recibió 2.0 por ciento. Estos estados concentran 38% del total de remesas, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico).

“En Jalisco, Guanajuato, Puebla, la Ciudad de México y Veracruz se da el nuevo modelo de migración que se refiere a que las personas que van hacia otros países están mucho más preparadas que antes. Es capital humano de mayor calidad que no encuentra trabajo en sus estados y eso propicia que encuentren mejores condiciones laborales tanto en Estados Unidos como en otros países y alcanzan un ingreso mayor. Esto genera que el monto de remesas enviadas a familiares sea mayor”, dijo el analista del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Kristobal Meléndez Aguilar.

Tabasco, Chiapas, Yucatán y Morelos no figuraron entre los que concentran los mayores niveles de remesas, pese a ello registraron incrementos importantes. En el periodo enero-junio de 2018, en Tabasco, los ingresos por remesas familiares crecieron 25.0%, en Chiapas 21.0%, en Yucatán 15.1% y en Morelos 4.9 por ciento.

La migración provocada por la falta de oportunidades educativas y laborales es uno de los principales problemas en México. Los mexicanos que deciden trasladarse a otro país, ya sean obreros o empleados con alto nivel educativo, representan una parte importante de la población nativa. Considerando que entre los estados que más remesas reciben están algunos de los que recibirán nuevo gobierno, sus gobernadores tendrán retos importantes que enfrentar en materia migratoria.

“El reto para el equipo de los nuevos gobiernos será combatir la migración de este tipo de capital humano. Podrá hacerse por la vía de control de uso de la tecnología y privilegiarse del conocimiento de la población con nivel educativo alto en estos estados. Por otro lado, combatiendo la corrupción, que es uno de los grandes impedimentos para la libre competencia. Los sistemas de nepotismo, de compadrazgo, generan que gran parte de la mano de obra calificada no tenga las mismas oportunidades para encontrar buenos trabajos. De la mano se deberá encontrar una fórmula para integrar a los ninis al campo laboral, vinculando el sector educativo con el sector productivo. Y por último se tendrá que poner especial atención en la inversión, la privada y la pública, pero especialmente la Inversión Extranjera Directa, que fomenta el empleo, la producción y en general la actividad económica”, dijo el especialista del CIEP.

Los que más reciben

En la primera mitad del 2018, las remesas ingresadas a México sumaron un monto de 16,244.5 millones de dólares, una cantidad que en relación con el mismo periodo del año anterior creció 11.6%, el equivalente a 1,684.6 millones de dólares más para este año. Las principales entidades receptoras de dichos ingresos fueron Michoacán (10.1%), Jalisco (10.0%) y Guanajuato (9.0%), según datos del Banco de México (Banxico).

Héctor Magaña Rodríguez, coordinador del Centro de Investigaciones en Economía y Negocios (CIEN) del Tecnológico de Monterrey, dijo que la principal razón por la que las remesas se concentran en Michoacán tiene que ver con el clima de inseguridad que ha vivido la entidad en los últimos años, que obligó a muchas empresas a cancelar sus operaciones. Además, ante la falta de oportunidades en la entidad, muchas personas han decidido trasladarse a Estados Unidos en busca de un sustento para sus familias.

Para el caso de Jalisco, agregó que si bien Guadalajara y la zona metropolitana, así como los municipios con una gran afluencia de turistas nacionales e internacionales, como Puerto Vallarta, han mantenido un buen ritmo de crecimiento económico, otros municipios no gozan de los mismos beneficios e incluso reflejan niveles importantes de pobreza. También hay una migración importante de personas con profesiones en las que no pueden ejercer en la entidad.

“Guanajuato, antes de la industrialización que vivió gracias al flujo de inversiones para la industria automotriz, no contaba con una actividad económica tan importante, lo cual obligó a varios miembros de los hogares a que emigraran a Estados Unidos. Ante el crecimiento en oportunidades laborales en el sector automotriz, trabajadores de otras entidades llegaron a cubrir la oferta laboral guanajuatense, en tanto que las personas que emigraron se quedaron en el extranjero y continuaron enviando remesas a sus familiares”, dijo Magaña Rodríguez.

Los que más crecieron

En los primeros seis meses del año, las entidades que registraron los mayores crecimientos del monto de remesas recibidas en el primer semestre del 2018 respecto del mismo periodo del año anterior fueron Tabasco (25.0%), Coahuila (22.1%), Chiapas (21.1%), Baja California Sur (20.0%), Sonora (19.9%) y Chihuahua (19.0 por ciento).

Meléndez Aguilar dijo que el crecimiento de ingresos por remesas en Tabasco se debe al aumento de flujos migratorios provocado por la caída de los precios del petróleo experimentada en meses anteriores, que además fue un traslado de trabajadores con capacidad técnica que reciben mejores remuneraciones y hacen envíos mayores también.

Y en el caso de Chiapas, la expulsión de mexicanos hacia otros países se debe principalmente a los altos niveles de pobreza que existen en la entidad, la migración es del tipo tradicional y va en busca de empleos en el sector rural o industrial, además persisten los estragos del sismo del 07 de septiembre del año pasado, que obligan a que los familiares de los habitantes que viven en las zonas afectadas tengan que hacer envíos de montos mayores, agregó.

Diversificación de remesas desde Estados Unidos

Las remesas son la fuente más importante de divisas del país, y para muchas comunidades, un ingreso esencial para el consumo interno. En el lapso de enero-julio, en medio de la coyuntura electoral, la nueva política migratoria de Donald Trump y la incertidumbre generada por la renegociación del TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del Norte), las remesas desde Estados Unidos son la mayor parte del total de remesas que llega a México (más de 90%) y más de la cuarta parte de los envíos totales se realiza desde California (30% aproximadamente).

El resto del pastel de salidas de remesas desde la nación liderada por Donald Trump hacia México se lo reparten Texas (15.5%), Illinois (4.6%), Florida (4.1%), Georgia (3.8%), Nueva York (3.8%), Colorado (2.6%), Arizona (2.5%), Carolina del Norte (2.4%) y Minnesota (2.3%), de acuerdo con información de Banxico.

Magaña, del Tec de Monterrey, explicó que algunas razones que influyen en la diversificación del origen de los flujos de remesas que recibe México son, por un lado, el crecimiento importante de la industria de la construcción en el noreste de Estados Unidos, industria en la cual los migrantes son contratados con cierta facilidad.

Otra de las razones por las que se ha presentado un crecimiento de envíos desde otros estados americanos es debido a que la población migrante en California ya es madura, y en muchos casos las generaciones siguientes migran desde California hacia otros estados por estudios o trabajo, sin embargo, estas nuevas generaciones continúan mandando remesas a los familiares en México, dijo Meléndez del CIEP.

ana.garcia@eleconomista.mx