Cuando el presidente Donald Trump anunció que Estados Unidos dejaría el Acuerdo de París algunos líderes de países miembros de la Unión Europea se apresuraron a reafirmar el compromiso que sus naciones tienen con el pacto.

No sólo los líderes de países europeos hicieron menciones al respecto, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, anunció que como bloque la Unión Europea continuaría con sus compromisos ecológicos con o sin Estados Unidos.

NOTICIA: China y la Unión Europea abanderan lucha contra el cambio climático

Estados Unidos es uno de los generadores más grandes de gases de efecto invernadero y en la lucha contra este tipo de emisiones las regulaciones y los avances que el país norteamericano pueda lograr son fundamentales para llegar a la meta de un aumento de menos de 2°C a la temperatura global cada año.

Por ello la nación de Donald Trump ejercía un rol de liderazgo. Cualquier acción que pudiera tomar en la materia hubiera servido para reafirmar ese rol.

Pero no sólo en el tema de lucha contra la catástrofe ecológica parece que la nación se está rezagando, frente a otras que no temen tomar la delantera a nivel mundial, en este caso algunas naciones europeas pertenecientes a la Unión Europea.

La Unión Europea se formó tras la Segunda Guerra Mundial, ante la necesidad de la integración de un bloque económico para afrontar juntos los gastos por la destrucción que dejó la batalla. La intención de hacer una unión geopolítica, era la de incluir tantas naciones como fuera posible con la intención de evitar que mucho poder se acumulara en pocas manos y así evitar conflictos.

Como bloque económico, ha tenido altibajos y muchas de las decisiones han sido ampliamente cuestionadas y existe un sentimiento en muchos países pertenecientes de que la cooperación no es equitativa. Eso mismo llevó al Reino Unido a realizar una consulta poblacional sobre si debían seguir perteneciendo al bloque.

Diversas crisis económicas a las que se han enfrentado han dejado la percepción de que es un área de desastre. Sin embargo, la Unión Europea y la eurozona se han convertido en zonas favoritas de los mercados financieros y los inversionistas de este sector tienen argumentos sólidos que indican que no son percepciones aisladas.

NOTICIA: ¿Cuáles son los riesgos del crecimiento económico en EU?

Sobre una base per cápita, su crecimiento económico supera al de Estados Unidos. La tasa de desempleo también está disminuyendo, tal vez no al mismo ritmo que el de la nación de Donald Trump, pero en ello también se refleja una divergencia en las tendencias de participación en la fuerza de trabajo. En Europa, la participación de la fuerza de trabajo va en aumento a diferencia de Estados Unidos.

El que los estadounidenses abandonen el mercado de trabajo refleja lo que los economistas llaman fenómeno del "trabajador desalentado". En teoría, esta disminución de la participación laboral también debería ser un problema en la eurozona, debido al prolongado período de altísimo desempleo por el que pasó esa región en el mundo. Pero, según un artículo del Foro Económico Mundial, en el último lustro, 2.5 millones de personas en la región se han incorporado a la fuerza laboral, tras crearse cinco millones de puestos de trabajo, reduciendo la caída general del paro a la mitad.

Sumado a esto, muchas más mujeres se incorporan a la fuerza laboral con mejores condiciones de equidad, una de las condiciones necesarias para producir un incremento del 11% en el PIB mundial para el 2025, unos 12 billones de dólares, según la Firma de Consultoría McKinsey Global Institute. Actualmente, Europa Occidental tardaría 47 años en llegar a la equidad género en materia económica, mientras Norte América no sólo alcanzó un avance sino que registró un retroceso con respecto al año anterior, según un estudio del Foro Económico Mundial.

NOTICIA: ¿Cómo será el panorama económico mexicano en el año 2050?

La economía de Estados Unidos es la más grande del momento en cuanto a Producto Interno Bruto (PIB) se refiere, incluso por delante de la China. El plan de estímulo presupuestario y monetario de largo alcance, logró que la economía se recuperara y alcanzó un crecimiento de 2.6% del PIB en el 2015, principalmente gracias a los estímulos del consumo privado, las bajas tasas de interés y el dinamismo de la creación de empleos. El año pasado la actividad sufrió una baja de ritmo y se colocó en 1.6% para el 2016, debido a una baja de la inversión y el consumo.

En medio de un robusto gasto del consumidor y un aumento de las importaciones, es innegable que hay signos de recuperación después de la crisis del 2008 que el país y el mundo tuvieron que enfrentar. Pero aunque parece que la economía de Estados Unidos da muestras de salud, aún es frágil , advirtió Martin Feldstein, profesor de economía en Harvard en un artículo para el Fondo Económico Mundial. Estados Unidos ha vivido una década de tasas de intereses bajos lo que ha derivado en que los inversionistas y los prestamistas busquen mayores rendimientos subiendo los precios de todos los tipos de activos y otorgando préstamos riesgosos. El peligro es que los activos sobrevalorados y los préstamos de alto riesgo podrían perder valor y causar una recesión económica. escribió Feldstein.

Feldstein también advierte que si los bonos del Tesoro a diez años siguen en el rendimiento actual de 2.5% y la tasa de inflación de más del 2%, los mercados anticiparán un 4% de rendimiento de los bonos del Tesoro lo que podría reducir su valor sustancialmente.

PwC, una de las firmas de consultoría más prestigiosas a nivel mundial, hizo algunas estimaciones sobre el desempeño económico mundial del 2017. Primero, la globalización volverá a tener un papel de espectador, mientras crece la idea de economías nacionalistas enfocadas en el consumo de productos hechos por los mismos países; segundo, el retorno a la normalidad de la política monetaria de Estados Unidos, por lo que se espera que la Reserva Federal estadounidense reaccione a las políticas fiscales que la nueva administración de Donald Trump busca implementar; y tercero, es que el 2017 será un año electoral en buena parte del territorio europeo, los cambios políticos traerán incertidumbre en el ámbito económico, debido a que los países en los que se espera que haya elecciones (Francia, Holanda, Alemania, Italia y Grecia) representan 70% del Producto Interno Bruto (PIB) europeo.

Pese a que circula por el Europa un sentimiento anti Unión Europea, no se puede hablar de desestabilidad política a diferencia de Estados Unidos. En los poco más de cuatro meses que Trump lleva al frente de la Casa Blanca, el magnate ha estado envuelto en numerosos escándalos, sin mencionar que es el Presidente más impopular de la historia de Estados Unidos (y cada día aumenta su impopularidad), que el resultado de las elecciones pasadas dejaron un sentimiento de una nación que no tiene una democracia plena y que crecen los clamores por un impeachment.

[email protected]