La economía española volverá a crecer ligeramente en el segundo semestre de este año, anunció este viernes en Davos el ministro de Economía Luis De Guindos, pese a que el Fondo Monetario Internacional prevé una caída del PIB del 1.5 por ciento.

El primer trimestre de este año "será menos malo" que el último de 2012, que fue el "peor", el "segundo será menos malo que el anterior, en el tercer trimestre se estabilizará en torno al 0% y en el cuarto volverá a crecer ligeramente", dijo a un grupo de periodistas en el Foro Económico Mundial de Davos, que reúne a la élite de la economía y la política del mundo.

No obstante, no ofreció cifras sobre la evolución de la economía, y se limitó a decir que los datos del FMI se refieren al "conjunto del año" y no por trimestres con los que trabaja el ministerio de Economía.

La institución de Washington sólo prevé que el país volverá a crecer un 0.8% en 2014, tras entrar en recesión a finales de 2011.

Tras entrevistarse en Davos con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, el comisario de la Competencia de la Unión Europea, Joaquín Almunia, y máximos responsables de bancos internacionales entre ellos el Citi, JP Morgan y el Bank of America, De Guindos aseguró que existe una "mejora en la percepción de los mercados con respecto a España", que se demuestra por la vuelta de los inversores para comprar deuda española.

Pero esta mejora ahora se tiene que "traducir a la economía real". En este sentido, el plan del gobierno es tomar medidas "específicas en las próximas semanas" para fomentar el crédito a las pequeñas y medianas empresas sin que ello tenga "un impacto presupuestario".

La falta de crédito a los consumidores y las empresas es uno de los principales escollos que encuentra actualmente la economía española, que sufre las medidas draconianas de austeridad para reducir el déficit público y llevar a cabo reformas estructurales.

Aunque habrá que esperar unas semanas para que el gobierno anuncie los datos de déficit público definitivo de 2012, el ministro descartó que el gobierno pueda pedir a Bruselas que se amplíe el plazo para reducir el déficit.

"España no pide nada", zanjó, pero aseguró que los "datos van ser positivos, van a ser bien valorados y van a resaltar todos los esfuerzo que han hecho todas las instituciones públicas españolas para reducir el déficit", tanto desde el aumento de ingresos como la reducción de gastos.

"No hay duda del compromiso de España con la reducción del déficit", aseguró.

Para el ministro, la atención ahora está en el crecimiento y en la generación de empleo después de la destrucción masiva durante la crisis que ha llevado los niveles de paro del 8% al 26% de la población activa, y que se dispara al 55% entre los jóvenes.

Y hubiera sido peor, según De Guindos, si no hubiese habido la reforma laboral.

La economía se ha saneado desde el punto de vista fiscal, endeudamiento, bancario, los costes de las empresas, el funcionamiento del sector público y el "saneamiento tiene que sentar las bases del crecimiento", porque de lo contrario, las medidas no habrán servido para nada, concluyó.

Por último, De Guindos aseguró que hay "muchísima tranquiliad" sobre el euro y nadie "descuenta una ruptura", un temor que estaba muy vivo en la edición del Foro de Davos el pasado año

RDS