España superó la crisis, pero todavía siente sus secuelas, reconoció Mariano Rajoy, jefe del gobierno conservador, mientras el notable crecimiento económico del país queda parcialmente empañado por el desempleo masivo.

La crisis en muchos aspectos es historia, pero no son historia sus secuelas , declaró Rajoy en la firma de un acuerdo con los sindicatos para crear una nueva ayuda para los desempleados de larga duración.

La recuperación económica no será completa hasta que llegue a cada hogar, a cada persona que no tiene trabajo y hasta que no se sienta en el bolsillo de cada uno de los españoles , afirmó.

Tenemos que ser conscientes de que la recuperación no ha llegado a todos, ni a todos por igual , añadió.

No obstante, el líder conservador destacó los buenos datos macroeconómicos del país, cuyo Producto Interno Bruto (PIB) debe aumentar 1.3% este año después de haberse contraído 1.2% en el 2012. Para el 2015, el crecimiento podría ser muy probablemente (...) por encima de 2% , anunció Rajoy.

Esto haría de España una de las locomotoras de Europa, mientras las otras grandes economías titubean.

Alemania revisó a la baja sus previsiones de crecimiento a 1.2% en el 2014 y a 1.3% en el 2015, debido a la crisis de Ucrania y el estancamiento continental.

Por su parte, Francia se encuentra casi en punto muerto con un alza prevista del PIB de 0.4% este año y de 1% en el 2015, mientras que Italia volvió a caer en la recesión.

Sin embargo, a pesar del fuerte crecimiento, el alto desempleo sigue lastrando a la cuarta economía de la zona euro. Al terminar el tercer trimestre, 23.67% de la población activa no tenía trabajo, según el Instituto Nacional de Estadística.

A finales del 2015, el gobierno espera que la tasa caiga a 22.2%, todavía entre las más elevadas de los países industrializados.