El rechazo del gobierno español este jueves a negociar una mayor soberanía fiscal para Cataluña, ha abierto una crisis con el gobierno regional, que encabeza Artur Mas, quien consideró que "se ha perdido una oportunidad histórica" en medio de algunas tensiones independentistas.

"Se ha perdido una oportunidad histórica en el entendimiento entre Cataluña y el resto de España", afirmó Mas en una rueda de prensa tras una reunión de algo más de una hora con Rajoy en el Palacio de la Moncloa, sede de la presidencia del gobierno central español.

"A mí me hubiera gustado poder decir que había margen de negociación, pero el propio presidente del gobierno me ha dicho que no ve recorrido en el pacto fiscal", añadió Mas, insistiendo en que hará una "reflexión a fondo" tras esta negativa del gobierno español a negociar una mayor autonomía fiscal para la comunidad, que le permitiría recaudar ella misma los impuestos.

Actualmente, el gobierno español recauda los impuestos en la mayoría de sus 17 regiones y posteriormente hace una redistribución de parte de ese dinero entre las comunidades en función de su participación en tributos como el impuesto sobre la renta o el IVA.

Cataluña aspira a un modelo similar al que tienen el País Vasco y Navarra, de manera que la región recaudaría todos los impuestos y después negociaría el pago de una cantidad al Estado central como pago por los servicios que presta en la región y la solidaridad interterritorial.

Rajoy mostró "su oposición a la propuesta de un concierto económico para Cataluña por no ser compatible con la Constitución Española, que todos los gobernantes están obligados a cumplir y a hacer cumplir", según un comunicado del gobierno español.

El jefe del gobierno español se mostró dispuesto a revisar el sistema de financiación de las comunidades autónomas, pero rechazó la soberanía fiscal para Cataluña, pese a que Mas insistió en que "un cambio del pacto fiscal no requiere un cambio de la constitución".

Así, tras el rechazo de Madrid a negociar una mayor soberanía fiscal, Mas adelantó que "habrá que tomar decisiones, decisiones que sitúo en el debate de política general" de la próxima semana en el parlamento regional catalán.

Mas rechazó, no obstante, adelantar si aprovechará su comparecencia ante los diputados regionales para anunciar la convocatoria de elecciones anticipadas en la comunidad, con la que especulaba este jueves la prensa española.

"Todas las opciones están abiertas", se limitó a asegurar Mas, afirmando "hay preguntas que hoy no tienen respuesta. Esa decisión hoy por hoy no está tomada".

En este sentido, Rajoy le trasladó que "la gravísima crisis actual se superará desde la corresponsabilidad y la cohesión, nunca desde la división o la inestabilidad institucional".

Antiguo motor económico de España, Cataluña se ve lastrada por una deuda de casi 44,000 millones de euros, es decir, un 22% de su PIB, y a finales de agosto se vio obligada a pedir una ayuda de 5,000 millones de euros a Madrid para hacer frente a sus vencimientos de deuda.

Los nacionalistas catalanes, en el poder en Barcelona, acusan al Estado central de haber arrastrado a su región en la crisis, a medida que aumentan en Cataluña las reivindicaciones en favor de un mayor autogobierno, plasmadas en la gran manifestación que tuvo lugar el 11 de septiembre, cuyos organizadores pidieron a Mas que iniciara el proceso de secesión de España.

"No podemos dar la espalda a una manifestación de millón y medio de personas", dijo Mas, quien, sin embargo, reiteró este jueves que "no hay que hablar en términos de ruptura total" e insistió en que el marco natural de Cataluña es Europa.

"Tome la decisión que tome Cataluña en los próximos días, semanas o meses, es en el marco de un país que quiere estar en Europa y en el euro", dijo el presidente regional.

RDS