La canciller alemana, Angela Merkel, elogió la decisión española de solicitar ayuda para sus bancos a la Unión Europea, pero criticó a la Autoridad Bancaria Europea que supervisó las pruebas de tensión por no detectar los problemas del sistema bancario español.

En su opinión, el mandato de la autoridad bancaria fue minado por los organismos nacionales de supervisión, que actuaron "con un orgullo nacional malentendido".

"Fue correcto que España solicitara ayuda para recapitalizar sus bancos", expresó la canciller, quien añadió que la causa de la crisis española fue "la burbuja inmobiliaria española de los 10 últimos años", más que factores macroeconómicos.

"Si necesitamos instituciones europeas que proporcionen una vigilancia mejor de los bancos, debemos estar dispuestos a renunciar a una parte mayor de la supervisión nacional", dijo en un encuentro de empresarios conservadores en Berlín.

La canciller volvió a rechazar los llamados para que cambie su oposición a la emisión de eurobonos comunes y calificó el debate de una distracción indeseada. Agregó que su país no podría justificar propuestas que sólo agravarían la crisis de deuda soberana.

"Alemania, y hablo por el país entero, está dispuesto a hacer más en materia de integración, pero no podemos involucrarnos en asuntos que estoy convencida que conducirán a un desastre mayor que el que tenemos hoy", expresó Merkel.