Madrid.- España no necesita "ningún tipo de ayuda externa" para sanear su sector bancario, que se derrumba por sus activos inmobiliarios tóxicos desde el estallido de la burbuja inmobiliaria, afirmó el lunes el ministro de Economía, Luis de Guindos.

"No es necesario ningún tipo de ayuda externa", dijo Guindos en un foro organizado por el diario económico Cinco Dias, en un momento en que el gobierno acaba de pedir a los bancos un nuevo esfuerzo en provisiones por 30,000 millones de euros. Y además, agregó el ministro, "si se necesita, estará el Frob (fondo público de ayuda al sector, ndlr) para inyectar" dinero.

En cuanto a Bankia, cuarto banco del país que acaba de ser parcialmente nacionalizado, de Guindos dijo que sería necesario, en total, "un saneamiento adicional de unos 7,000-7,500 millones de euros", es decir unos 3,000 millones más que los 4,465 millones de préstamos públicos recientemente convertidos en participación, para hacer posible el control por parte del Estado.

Por otra parte, el gobierno español designó a dos gabinetes de evaluación "independientes" para efectuar una auditoría de sus bancos y "despejar definitivamente las dudas" sobre la fiabilidad del sector que tiene 184,000 millones de euros de activos problemáticos, anunció el lunes el Banco de España.

"El objetivo de esta iniciativa", para la que el Ejecutivo eligió a las firmas Roland Berger y Oliver Wyman, "es incrementar la transparencia y despejar definitivamente las dudas acerca de la valoración de los activos bancarios en España", afirmó el banco central en un comunicado.

El proyecto consta de dos partes. Una primera será una evaluación general de los balances bancarios en España y de su capacidad de resistencia ante un escenario adverso. El resultado de este ejercicio se conocerá en la segunda quincena de junio, según el banco central.

La otra pieza fundamental del plan "será un contraste de los procedimientos de estimación y anotación del deterioro de los activos bancarios de cada grupo bancario", explica el comunicado.

"Estoy bastante confiado en que las valoraciones no pondrán de manifiesto más necesidades", añadió Guindos. "El gobierno está abierto a lo que digan los auditores independientes, pero el esfuerzo que se ha hecho y el FMI lo confirmará en unos días (en un informe), yo creo que es especialmente relevante".

El sector bancario, que deberá provisionar 30,000 millones de euros más, ya lo hizo por 53,800 millones de euros, después de una reforma anterior de febrero pasado.

RDS