Ni el visto bueno de la zona euro para el rescate del sector bancario ni el anuncio de un plan de recortes históricos bastaron: el hundimiento de los mercados puede empujar a España a un rescate global de su economía, un escenario catastrófico para Europa.

Atrapado entre el descontento popular por las medidas de austeridad y la urgencia dictada por Bruselas para sanear las finanzas públicas, el gobierno conservador de Mariano Rajoy ya no tiene margen de maniobra.

Por un lado, los miles de españoles que salieron a la calle el jueves y las manifestaciones diarias recuerdan que la paciencia de la población se ha agotado.

Por el otro, las repetidas advertencias de los mercados son un testimonio de la incapacidad del país -la cuarta mayor economía de la zona del euro- para restablecer la confianza.

Según Richard McGuire, analista de Rabobank, España ingresó en una espiral de la muerte y existe la posibilidad de que ya no pueda hacer frente a los pagos de su deuda.

Con las perspectivas de las finanzas públicas españolas estrechamente ligadas al sector bancario, sigue habiendo un riesgo muy importante de que el gobierno tenga que pedir su propio rescate , explicaron los analistas de Capital Economics.

El mismo día que la zona euro definió finalmente el plan para los bancos de hasta 100,000 millones de euros, un viento de pánico sacudía los mercados.

La Bolsa de Madrid perdió casi 6%, la tasa de interés del bono a 10 años superó 7% y la prima de riesgo -el diferencial que paga el bono español respecto del bono alemán de referencia- superó los 600 puntos base.

Este comportamiento (de los mercados) sorprende especialmente al considerar el reciente paquete de ajuste de hasta 65,000 millones anunciado por el gobierno, que eleva sustancialmente las posibilidades de cumplir los objetivos de déficit y la validación definitiva del rescate bancario , indicó Daniel Pingarrón, analista de IG Markets.

La austeridad frontal probablemente agravará y prolongará la recesión. El desempleo (previsto en 24.6% en el 2012) podría aumentar a corto plazo, aumentando el riesgo de un revés político para el gobierno conservador, dijo Christian Schulz, analista del banco alemán Berenberg.

QUIEBRE DE AUTÓNOMOS

Murcia anunció ayer que solicitará unos 200 o 300 millones de euros al gobierno central, dos días después de que Valencia hiciera una petición similar, convirtiéndose en la primera región en buscar ayuda del Estado.

Los recursos para las comunidades autónomas saldrían del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), que cuenta con 18,000 millones de euros, que se puso en marcha en Madrid la semana pasada.