Madrid.- El Tesoro de España emitirá en junio 30,000 millones de euros (39,000 millones de dólares) en una nueva clase de bonos para ayudar a las comunidades autónomas más endeudadas y con mayores problemas para enfrentar sus vencimientos, reportó el domingo el diario local El Mundo sin identificar sus fuentes.

El gasto excesivo en las 17 comunidades autónomas de España, que administran sus propios presupuestos para salud y educación, fue una de las razones clave por las que España no cumplió con su meta de reducción fiscal por un margen sustancial el año pasado.

Las regiones pagan elevados montos por emisiones de bonos individuales.

El Ministerio de Economía y Competitividad está acelerando una operación que ayudaría a comunidades con alto endeudamiento como Cataluña o Valencia a enfrentar su pagos y cumplir los compromisos de déficit marcados por el Gobierno, sostuvo el reporte.

Una portavoz del ministerio no confirmó la noticia de El Mundo, aunque señaló que el Gobierno no dejaría caer a ninguna comunidad.

"De momento, las únicas medidas en marcha para aliviar la situación de las comunidades autónomas son las líneas ICO (Instituto Oficial de Crédito) y el pago a proveedores (.... pero) lo que queremos resaltar también es que no se dejará caer a ninguna comunidad autónoma y que lo importante es que estas cumplan sus objetivos de ajuste presupuestario", declaró.

España lanzará un junio un masivo programa de los denominados "hispanobonos": bonos respaldados por el Estado que reemplazarán las emisiones regionales y reducirán sus costos de emisión de deuda, además de aliviar la carga fiscal del país, indicó el periódico.

La agencia de calificación Standard & Poor's degradó la nota de siete comunidades españolas el viernes, bajando a la región este de Cataluña en cuatro escalones para colocarla en el menor grado de inversión. Esto dificulta aún más el acceso a financiamiento de las comunidades.

En el mismo artículo, El Mundo indicó el sábado que Cataluña tuvo que pedir esta semana 900 millones de euros al Instituto Oficial de Crédito (ICO) para pagar, entre otras cosas, los intereses de sus bonos "patrióticos".

Por otra parte Valencia, la comunidad que mayor desconfianza suscita en los inversores y la que mejor refleja los excesos regionales, se vio obligada la pasada semana a refinanciar deuda a corto plazo pagando un interés del 7 por ciento y aún enfrenta vencimientos cercanos a 1.500 millones de euros en el mes de mayo.

El mismo diario publicó que la Generalitat Valenciana admitía que sin los "hispanobonos" corría el riesgo de ser intervenida a partir de agosto al no poder hacer frente a la deuda pendiente para el resto del año.

klm