El jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, anunció una meta de déficit superior a la acordada con Bruselas, desafiando el pacto de disciplina fiscal que firmó minutos antes en una cumbre este viernes con sus homólogos europeos.

"El objetivo de déficit público para este año será del 5.8%" del PIB, anunció Rajoy en una conferencia de prensa al término de la cumbre de Bruselas que consagró la conducta fiscal en Europa. La meta es superior al 4.4% pactada un año atrás con Bruselas.

Veinticinco jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete, todos menos el Reino Unido y la República Checa, firmaron el severo Pacto de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza que les obligará a incorporar en sus legislaciones una "regla de oro" para equilibrar las cuentas europeas, limitando el déficit anual al 3% del PIB.

"Es un paso muy importante para restaurar la confianza en nuestra economía", señaló el presidente de la Unión Europea, Herman Van Rompuy, en una rueda de prensa al finalizar la cumbre.

Los países que no incorporen en su legislación esta regla, serán sancionados con multas de hasta 0,1% de su PIB. Y los que incumplan con los techos de déficit deberán someter sus Presupuestos a la aprobación y vigilancia de la Unión Europea.

El Tratado es un "paso gigantesco hacia la responsabilidad", subrayó Van Rompuy.

Pero España encabezó una cruzada en Bruselas para suavizar las metas del déficit para este año, al explicar que cuando España se comprometió a alcanzar un déficit de 4.4% de su PIB en 2012, la coyuntura era bien distinta.

Entonces se preveía un leve crecimiento y se pronosticaba que iba a cerrar 2011 con un déficit del 6%. Sin embargo, el gobierno español indicó que el país culminó el año con un déficit del 8.5%, un desempleo del 23.3% -cerca de cinco millones de desempleados- y unas previsiones de recesión (-1%) para este año.

Rajoy aseguró que la cifra del 5,8% del déficit "es sensata" y respeta tanto la normativa de la UE como el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. De todas maneras, aseguró que para 2013 mantiene la meta del déficit del 3 por ciento.

Al ser preguntado si había comunicado a sus socios las nuevas cifras de déficit acordadas en el consejo de ministros de este viernes, dijo que "no, ni tengo por que hacerlo", pues se trata de una decisión "soberana".

Holanda, uno de los defensores del rigor fiscal en la Eurozona, también intentó, en vano, flexibilizar sus metas, tras pronósticos de que su país no podrá cumplir con el objetivo de un déficit inferior al 3% de su PIB.

Pero varios países, entre ellos Suecia y Finlandia, se negaron a dar el brazo a torcer.

"Los países sometidos a un programa de rescate deberían cumplir con las metas y reformas estructurales acordadas", reza en clara referencia a España, el comunicado final de la cumbre.

Los dirigentes de la UE buscaron acercar sus diferencias para impulsar el crecimiento en un continente que cerrará el año en recesión, según los últimos pronósticos, y azotado por el desempleo, que alcanzó el récord histórico del 10.7% en el bloque de los 17 países de la Eurozona.

Los europeos celebraron la cumbre en un clima de optimismo ante señales de que se acerca "el fin de la crisis", teniendo en cuenta una mejor rentabilidad de los bonos de los países amenazados en los mercados.

"Hemos dado una vuelta a la página de la crisis", insistió Van Rompuy.

Pero postergaron para fines de marzo el debate sobre un refuerzo del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), para darle más tiempo a Alemania, primera economía y contribuyente europea, que cree que no hay urgencia en darle más vigor a este cortafuegos contra la crisis, pese a la presión de la comunidad internacional y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Europa quiere elevar este mecanismo permanente de rescate a una potencia de hasta 750.000 millones de euros y así darle competencias para invertir en el mercado de deuda o recapitalizar la fragilizada banca europea.

Los Veintisiete anunciaron el jueves que se disponen a entregar los fondos para rescatar a Grecia, sin embargo condicionaron el desembolso de 130,000 millones de euros a que se concrete la operación de la quita de la deuda griega.

La operación de canje de bonos griegos en manos del sector privado se lanzó el 24 de febrero y está previsto que los resultados se conozcan el 9 de marzo.

Pero Grecia necesita recibir el rescate internacional antes del próximo 20 de marzo para enfrentar el primer vencimiento este año de 14,500 millones de euros de bonos de su deuda.

RDS