El gobierno español mantiene el rumbo hacia la prometida reducción del déficit, en un contexto de recesión y ya no descarta pedir un rescate global, pese al creciente malestar social que llevó a Cataluña a abogar por la independencia y a los 'indignados' a radicalizar su protesta.

El ejecutivo del conservador Mariano Rajoy presentará sus presupuestos para 2013 y un nuevo plan de reformas, tras lo cual, según los analistas, España podría decidirse a presentar la tan esperada solicitud de un rescate para su economía.

Si el Tesoro español tuviera que pagar tasas muy altas por demasiado tiempo, a España no le quedaría otra alternativa que pedir el rescate, aseguró el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, en una entrevista con el Wall Street Journal.

Si el rendimiento que paga España por su deuda es muy alto por demasiado tiempo de manera que socava la economía y el perfil de deuda del gobierno, podría asegurar en un 100% que solicitaríamos ese rescate , dijo el presidente del gobierno conservador español, que tiene previsto presentar los presupuestos para 2013, con una nueva vuelta de tuerca en la austeridad impuesta al país.

El rendimiento que paga el bono español a 10 años volvió a subir por encima de 6%, ante la preocupación creciente de los inversionistas por la situación del país, donde el descontento con las medidas de austeridad del gobierno Madrid, que ya obtuvo una promesa de ayuda de sus socios europeos de hasta 100,000 millones de euros para sanear su banca, lucha por reducir su déficit público a 2.8% del PIB en 2014 frente a 8.9% de 2011, para lo que ya anunció ajustes de 150,000 millones de euros hasta esa fecha.

Sublevados contra esos recortes que afectan a la sanidad, la educación o las ayudas a desempleados, el movimiento social de los indignados volvió a salir a las calles con la intención de rodear el Congreso de los Diputados, en una protesta que degeneró en violencia.

"Es evidente que los recortes generan un malestar importante y lo que siempre me ha sorprendido es que no pasasen más cosas en la calle", dice el filósofo y analista político Josep Ramoneda

En un país donde un trabajador de cada cuatro está desempleado y la economía no deja de contraerse, "la gente vive sin horizonte, no hay nada peor para la cohesión social que no haya ningún tipo de esperanza", dice Ramoneda, considerando que ahí radica también el auge del separatismo.

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