España debe mantener sus esfuerzos para reducir su deuda pública, todavía cercana a 100% del Producto Interno Bruto (PIB), advirtió el martes un responsable del Fondo Monetario Internacional (FMI), cuando el gobierno acaba de presentar un presupuesto que prevé aumentar el gasto en un año preelectoral.

“El esfuerzo fiscal no ha terminado aún. Los ajustes futuros pueden ser progresivos, pero deben ser persistentes y de naturaleza estructural”, dijo el primer director general adjunto del FMI, David Lipton, en el coloquio “Spain: From Recovery to Resilience” organizado por el Banco de España y el FMI en la ciudad de Madrid.

“Las reservas presupuestarias, que fueron esenciales durante la crisis, deben reconstituirse”, añadió Lipton, y destacó que la deuda pública española sigue siendo “casi tres veces superior” a su nivel previo a la crisis económica del 2008-2013.

España tuvo que iniciar un proceso doloroso, la conocida devaluación interna (reducción de salarios y beneficios distribuidos) para recuperar la competitividad perdida, crear empleo de nuevo y volver a crecer con fuerza.

La reestructuración bancaria también ha servido para reducir la morosidad, lo que ha liberado capital para que las entidades puedan volver a dar crédito a familias y empresas. “España usó sus amortiguadores y dio flexibilidad donde era más necesaria para mejorar su competitividad externa”.

A fines de diciembre, la deuda pública española ascendía a 98.3% del PIB, es decir, 1.1 billones de euros, muy por encima de 37% del PIB que representaba en el 2007.

El gobierno del conservador Partido Popular (PP), que afrontará tres citas electorales en el 2019, acaba de presentar un presupuesto para el 2018 que incluye un aumento del gasto público de casi 3 por ciento.

Dentro de ese incremento, 1,000 millones de euros servirán para aumentar las pensiones más modestas, respondiendo en parte a una reclamación que suscitó importantes manifestaciones en los últimos meses.

Otros 2,000 millones de euros del presupuesto financiarán una rebaja en el impuesto sobre la renta a familias numerosas y personas con ingresos de nivel medio y bajo.

El gobierno asegura pese a ello que en el 2018 reducirá la deuda a 97% del PIB y el déficit a 2.2%, confiando en un crecimiento de 2.7% este año, que alimente los ingresos fiscales.

“El presupuesto aumenta, pero no tanto como la actividad nacional”, afirmó este martes con optimismo el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro.

“Si España afloja con las reformas, será difícil que este crecimiento fuerte se mantenga a largo plazo”, añadió el responsable del FMI, quien pide flexibilizar aún más el mercado laboral, además de precisar la importancia de desarrollar más y mejores políticas activas que permitan mejorar las habilidades de los trabajadores hacia las nuevas tecnologías, así como dotar a las empresas de mayor agilidad y flexibilidad, de manera que puedan combinar capital, tecnología y empleo de forma óptima.