El presidente turco Tayyip Erdogan destituyó el sábado al gobernador del banco central, Murat Uysal, y lo reemplazó por el exministro de finanzas, Naci Agbal, después de una caída de 30% en el valor de la lira, que se ha situado en los niveles más bajos de su historia.

Con la decisión de sustituir a Murat Uysal, Turquía tendrá su cuarto gobernador del banco central en cinco años y se podrían alimentar las críticas de hace tiempo sobre la injerencia política en las decisiones monetarias.

El decreto presidencial fue anunciado en la madrugada del sábado en la Gaceta Oficial de Turquía y no aportó ninguna razón para el inesperado cambio.

Sin embargo,  fuentes cercanas al proceso señalaron que Uysal es responsable de la caída en picada de la lira, la divisa de peor rendimiento de los emergentes este año.

“El alza del tipo de cambio superó muy rápidamente las expectativas. Se esperaba que algunas medidas tuvieran un impacto, pero no fue así”, dijo un alto cargo.

Murat Uysal también llegó al cargo tras una larga presión de Erdogan sobre el anterior responsable del banco central para que redujera los tasas de interés, ya que Erdogan considera que las tasas altas provocan que suba la inflación.

Los analistas dijeron que aunque Agbal es un aliado cercano de Erdogan, se le considera un gestor capaz que podría adoptar una estrategia más ortodoxa en materia de política monetaria. Eso podría aliviar las preocupaciones que han llevado a los turcos a adquirir divisas fuertes a niveles récord.

El nombramiento de Agbal en sustitución de Uysal, nombrado por Erdogan en julio de 2019, fue anunciado un día después de que la lira marcara mínimos históricos, de 10.14 unidades frente al euro y 8.55 respecto al dólar.

La moneda turca acumula ya una depreciación de 10 % desde inicios de octubre y de 35 % desde que inició una marcada senda bajista en febrero pasado, tras más de un año de relativa estabilidad.

Tras una serie de recortes de las tasas de interés, el banco central comenzó en agosto a subirlos en una reacción que los analistas creen llegó tarde y no fue bastante rápida para contener la caída de la lira.

Las tasas de interés están ahora en 10.25 %, por debajo de la inflación, de 11.89 %, muy superior al objetivo de 5 % del gobierno.