Ixtaltepec, Oax. El presidente Enrique Peña Nieto dio aquí el banderazo de entrega de las primeras tarjetas electrónicas por las que se distribuirán apoyos gubernamentales de hasta 120,000 pesos para los damnificados de las entidades federativas del país que perdieron sus casas a consecuencia de los sismos de septiembre pasado.

En total, los pobladores afectados recibirán cuatro ministraciones mensuales de dinero en efectivo, a partir del mes que corre mediante sus tarjetas de Bansefi.

Desde el parque central, el mandatario mexicano explicó que quienes hayan tenido daño parcial en sus viviendas recibirán también apoyos, aunque no aclaró a cuánto ascenderán en total.

Durante su mensaje, pidió a quienes le escuchaban usar los recursos otorgados por los gobiernos federal y estatales en la reconstrucción de sus viviendas y no en otras cosas; las mujeres, dijo, deben supervisar que así sea.

Adicionalmente al apoyo gubernamental, los damnificados podrán acceder a créditos de vivienda hasta por 100,000 pesos adicionales, a tasas preferenciales menores a las bancarias, detalló Peña Nieto.

“La tasa que vamos a cobrar va a ser más baja que la de los bancos (...) Cada quien sabe por cuánto se endeuda”.

Para los damnificados de Chiapas y Oaxaca se destinarán recursos para apoyar la reconstrucción por 7,000 millones de pesos.

Puso énfasis el presidente de la República en explicar a los pobladores de este municipio donde hubo 12 muertos, según informó la señora María Nolasco Pérez —”no uno en todo Oaxaca como dice la televisión”—, que la entrega de recursos no debe ser condicionada por partido político alguno.

De los 120,000 pesos que se destinarán a los damnificados cuyas casas sufrieron daño total, 90,000 pesos son de recursos federales y 30,000 de dinero de los estados.

Acompañaron al presidente Peña Nieto a su gira por el istmo de Tehuantepec los secretarios de Hacienda, Educación, Gobernación, Salud, Economía, Comunicaciones y Transportes, Defensa Nacional y Marina, entre otros, así como los directores de Pemex, Banobras y Liconsa.

A su arribo al lugar, destruido por los sismos del 7 y19 de septiembre pasado, Peña Nieto saludó a su paso rumbo al parque central a doña Eleyva Cabrera Cabrera, cuya casa, que se ubicaba en una esquina, colapsó por completo y le pidió que lo acompañara para escuchar su explicación sobre la fase de reconstrucción de viviendas; la mujer de sombrero accedió.

“¿Y de miedo cómo anda?”, soltó.

“Mucho, presidente”.