El sector manufacturero alemán se contrajo a un ritmo más lento por segundo mes consecutivo en noviembre, según una encuesta publicada, debido a que las empresas se mostraban optimistas acerca de sus futuros negocios.

El Índice de Gerentes de Compras (PMI) de IHS Markit para el sector manufacturero, que depende de las exportaciones y representa alrededor de una quinta parte de la economía, subió ligeramente por segundo mes consecutivo a una lectura de 44.1, su máximo en cinco meses.

La cifra fue más alta que el dato previo de 43.8, pero se mantuvo por debajo de la marca de 50.0 que separa el crecimiento de la contracción por undécimo mes consecutivo.

“Hay señales alentadoras de los indicadores más prospectivos de la encuesta, con nuevos pedidos cayendo a su ritmo más bajo desde enero y las expectativas de producción volviendo a territorio positivo, aunque sólo sea un poco”, dijo Phil Smith, economista principal de IHS Markit.

“Aunque ahora están menos preocupados por las perspectivas, los fabricantes siguen en fase de retracción, ya que reportan una menor utilización de la capacidad y buscan ahorrar costos”, añadió.

“La industria manufacturera está en camino de hacer una contribución negativa al crecimiento económico en el cuarto trimestre y, a través de las continuas pérdidas de puestos de trabajo en las fábricas, sigue siendo un obstáculo indirecto para el resto de la economía”.

Con las ventas en el extranjero afectadas por el deterioro del clima comercial, la desaceleración de la economía mundial y una escalada cada vez más caótica sobre el Brexit, la mayor parte del impulso de crecimiento de Alemania se está generando en el ámbito nacional, exponiéndola a cualquier debilitamiento del mercado laboral.