Los gastos de los consumidores en Estados Unidos se incrementaron a su mayor ritmo en más de nueve años y medio en marzo, aunque las presiones inflacionarias permanecieron tenues, ya que una medición clave sobre los precios mostró su menor avance anualizado en 14 meses.

El incremento en el gasto personal, revelado este lunes por el Departamento del Comercio, es una buena señal en torno al aumento del consumo hacia el segundo trimestre, luego de desacelerarse drásticamente en los primeros tres meses del año.

La inflación magra, sin embargo, apoya la reciente decisión de la Reserva Federal de suspender nuevos aumentos de la tasa de interés este año.

En marzo, el banco central abandonó sus previsiones sobre más alzas en los costos de endeudamiento en lo que resta del 2019, poniendo freno a una campaña de endurecimiento monetario de tres años que le llevó a subir las tasas de interés cuatro veces en el 2018.

El gasto del consumidor, que representa más de dos tercios de la actividad económica de Estados Unidos, aumentó 0.9% en marzo, ya que las familias elevaron sus compras de vehículos e invirtieron más en atención de salud.

La lectura se compara con la expectativa de economistas encuestados por Reuters de un alza de 0.7% y con 0.1% de febrero, cuyos datos se atrasaron por una paralización parcial del gobierno estadounidense que se extendió por cinco semanas hasta el 25 de enero.

Los datos de enero se revisaron al alza para mostrar un ascenso de 0.3% en lugar del incremento de 0.1 puntos porcentuales que se reportaron originalmente.

Al ser ajustado por inflación, el gasto del consumidor subió 0.7% en marzo. En tanto, el denominado índice subyacente PCE se mantuvo sin cambios en el segundo mes del año.

La lectura fue incluida en el cálculo sobre el desempeño del Producto Interno Bruto del país en el primer trimestre.

El aumento de marzo del gasto real del consumidor sugiere una aceleración probable en el segundo trimestre. El gasto de los consumidores creció 1.2% a tasa anualizada en el primer trimestre, el menor nivel en un año.

Aun así, los datos de inflación son benignos. El índice subyacente de los gastos personales , que excluye los componentes volátiles sobre precios de la energía y los alimentos, se mantuvo sin cambios en marzo luego de subir 0.1 puntos porcentuales en febrero.

La cifra redujo el incremento anual del PCE subyacente a 1.6%, su alza más débil desde enero del 2018, comparable con el ascenso de 1.7% mostrado en febrero.