Los precios al consumidor en Estados Unidos apenas subieron en junio, pero la tendencia subyacente siguió apuntando a un incremento sostenido de las presiones inflacionarias que podrían mantener a la Reserva Federal (Fed) en su senda actual de alzas sostenidas de las tasas de interés.

La Fed elevó las tasas de interés en junio por segunda vez en este año y proyectó dos incrementos más antes de que finalice el 2018.

“La inflación en Estados Unidos sigue acelerándose gradualmente en respuesta a una economía casi completamente empleada, con cierto empujón de los aranceles”, comentó Sal Guatieri, economista senior de BMO Capital Markets en Toronto. “La Fed tiene todos los motivos para aplicar un alza de tasas nuevamente en octubre”, agregó.

El Departamento del Trabajo dijo que el índice de precios al consumidor (IPC) subió 0.1% en el mes.

El IPC subió 0.2% en mayo. En los 12 meses hasta junio, el IPC aumentó 2.9%, el mayor nivel desde febrero del 2012, tras avanzar 2.8% a tasa anual en mayo, lo que es considerado por los analistas como una muestra de que la economía estadounidense está en su mejor momento después de la crisis financiera.

El aumento de precios vino impulsado principalmente por los sectores de automóviles (0.4 %), gasolina (0.5 %) y vivienda (0.1 por ciento).

Excluyendo los volátiles componentes de los alimentos y la energía, el IPC subió 0.2%, igualando el avance de mayo.

Eso elevó el incremento anual del llamado IPC subyacente a 2.3%, su mayor registro desde enero del 2017, desde 2.2% en mayo.

Economistas consultados en un sondeo de Reuters proyectaban que tanto el IPC como el IPC subyacente subieran 0.2% en junio.

La Fed sigue una medición distinta de la inflación, que alcanzó la meta de 2% del banco central estadounidense en mayo por primera vez en seis años.

Los economistas prevén que el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE, por su sigla en inglés) —excluyendo alimentos y energía—se ubique por encima de su meta.

El mes pasado, los precios de la gasolina subieron 0.5% tras aumentar 1.7% en mayo. Los precios de los alimentos avanzaron 0.2% tras permanecer sin cambios en mayo. Los mercados financieros estadounidenses no reaccionaron mayormente al dato.

Los especialistas advierten que el escalamiento en las tensiones comerciales así como la reforma fiscal podrían presionar al alza a la inflación en los próximos meses.

Piden menos ayuda por desempleo

En otro informe, el Departamento del Trabajo dijo que los pedidos iniciales de beneficios estatales por desempleo cayeron en 18,000, a una cifra desestacionalizada de 214,000, en la semana que terminó el 7 de julio, el nivel más bajo desde comienzos de mayo.

Eso sugiere que a comienzos de julio prevalecieron condiciones de un mercado laboral robusto.

La economía estadounidense creó 213,000 nuevos empleos en junio.